Poema A mi hijo de Marilina Rbora

A mi hijo

de Marilina Rbora


Alguien dijo que recuerdas
un niito de Murillo,
y en verdad que lo pareces
por tu gracia y por tus rizos.
Tienes cabellos castaos,
ensortijados y finos
con algo de oro en las sienes,
como si fuera roco.
La tez plida y morena,
negros ojos expresivos
que miran llenos de asombro,
como miran los del nio.
Estabas con tus juguetes,
de pie sobre el ancho piso,
cuando te vi de repente
junto al blanco corderillo;
y al mismo tiempo la imagen
que tuviera en el olvido
apareci viva y fuerte,
tan clara como un prodigio.
Sin perder un solo instante,
entr de un salto al recinto
y trepando como pude
saqu el Cristo de su sitio,
colocndolo a tu lado
segn era mi designio.
Y despus, en un arranque
de ternura y de cario,
orgullosa ms que nunca
de mi hijo y de mi nio,
exclam dndote un beso
en ese rostro tan lindo:
Eres el San Juan Bautista
ms delicioso que he visto!


Analizar métrica y rima de A mi hijo