Poema De repente los ecos divinos de Mara Rosala Rita de Castro

De repente los ecos divinos

de Mara Rosala Rita de Castro

De repente los ecos divinos
Que en el templo se apagaron,
Desde lejos de nuevo llamronle
Con el poderoso encanto
Que del fondo del sepulcro
Hizo levantar a Lzaro.

Agitse al oirlos su alma
Y volvi de su sueo letrgico
A la vida, como vuelve
A su patria el desterrado
Que ve al fin los lugares queridos,
Mas no a los seres amados.

Alma que has despertado
Vuelve a quedar dormida;
No es que aparece el alba,
Es que ya muere el da
Y te enva en su rayo postrero
La postrimera caricia.

Si al festn de los dioses llegas tarde,
Ya del nctar celeste
Que rebos en las nforas divinas
Slo, alma triste, encontrars las heces.

Mas aun as de su amargor dulcsimo
Conservars tan ntimos recuerdos,
Que bastarn a consolar tus penas
De la vida en el spero desierto.



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