Poema El ciego infalible de José Antonio Ramos Sucre

El ciego infalible

de José Antonio Ramos Sucre

EL CIEGO INFALIBLE
    El doncel indiferente pregona desde una balsa loscereales de la campiña. Sortea la angostura y el vórticedel río sedentario. Un sombrero de paja de arroz defiende supersona lisa, escultural.
    Un anciano de ojos vacíos ejecuta unamúsica desoladora en su caramillo de bambú. Vive delimosna a la puerta de mi tienda de abalorios de laca y de porcelana.Refiere alguna vez su cautiverio en el escondite de unos salteadoresencarnizados con su vista, recelosos de su práctica del terreno.
    Ejercito el menester igual de comerciante en unaciudad mustia. No alcanzo ningún esparcimiento sino la muerte deun mendigo en la vía pública y la cremación de sucadáver en medio de una algazara de pilletes o bien el supliciode un parricida estrujado y desarticulado sagazmente por el verdugo.
    El doncel me debe su crianza. Yo lo salvé desucumbir en medio de unas ruinas, durante una guerra con los piratas deEuropa. Las armas del invasor devastaron el puente de mármol deuna metrópoli e imprimieron el tinte del carbón y delhollín sobre las efigies de unos leones decorativos. Yodescubrí al instante en una cesta de mimbre, abandonado de susservidores en un vergel de camelias y hortensias. El humo de la batallaofendía la glicina rozagante, de guirnalda aérea, de florazul.
    El anciano de los ojos vacíos alienta miesperanza en los efectos del bien y me promete una gracia de lafortuna. Ignora mi diligencia en defender a un niño privilegiado.
    He seguido la conducta de un pescador en un episodiohonesto e imagino la visita de una princesa de semblante de marfil,atribulada con el extravío de un hijo. Sus dones deben derescatarme de la penuria.


Analizar métrica y rima de El ciego infalible


Comentarios de El ciego infalible

comments powered by Disqus