Poema El nio dormido de Marilina Rbora

El nio dormido

de Marilina Rbora

EL NIO DORMIDO

No levantes la voz; el nio est dormido.
Contn el paso, espera, aguarda en cauto acecho;
que no se mueva el aire, ni se oiga el menor ruido,
para que en tierna paz, te aproximes al lecho.

Mrale sonriente al almohadn asido,
el oso de su vida apretndole el pecho,
en la mano, seguro, tiene un hilo prendido
del globo de colores que oscila bajo el techo.

Alrededor su mundo juegos de construcciones,
trompos, libros, muecos, autos, trenes, camiones;
todo goza en el cuarto sueo de maravilla
salvo el tic-tac cadente del reloj de la abuela.
Djale que descanse: maana ir a la escuela;
cuanto ms, con los labios rzale la mejilla.


Analizar métrica y rima de El nio dormido