Poema El obstáculo de Olga Orozco

El obstáculo

de Olga Orozco



Es angosta la puerta
y acaso la custodien negros perros hambrientos y guardias como perros,
por más que no se vea sino el espacio alado,
tal vez la muestra en blanco de una vertiginosa dentellada.
Es estrecha e incierta y me corta el camino que promete con cadabienvenida,
con cada centelleo de la anunciación.
No consigo pasar.
Dejaremos para otra vez las grandes migraciones,
el profuso equipaje del insomnio, mi denodada escolta de luz en lastinieblas.
Es difícil nacer al otro lado con toda la marejada en su favor.
Tampoco logro entrar aunque reduzca mi séquito al silencio,
a unos pocos misterios, a un memorial de amor, a mis peores estrellas.
No cabe ni mi sombra entre cada embestida y la pared.
Inútil insistir mientras lleve conmigo mi envoltorio deposesiones transparentes,
este insoluble miedo, aquel fulgor que fue un jardín debajo dela escarcha.
No hay lugar para un alma replegada, para un cuerpo encogido,
ni siquiera comprimiendo sus lazos hasta la más extremaofuscación,
recortando las nubes al tamaño de algún ínfimosueño perdido en el desván.
No puedo trasponer esta abertura con lo poco que soy.
Son superfluas las manos y excesivos los pies para esta brecha esquiva.
Siempre sobra un costado como un brazo de mar o el eco que se prolongaporque sí,
cuando no estorba un borde igual que un ornamento sin brillo y sinsentido,
o sobresale, inquieta, la nostalgia de un ala.
No llegaré jamás al otrolado.


Analizar métrica y rima de El obstáculo