Poema El vértigo de la decadencia de José Antonio Ramos Sucre

El vértigo de la decadencia

de José Antonio Ramos Sucre

EL VÉRTIGO DE LA DECADENCIA
    Asisto en el coliseo romano al sacrificio de losmártires sublimes. Se han juntado en el centro del estadio ysugieren el caso de una cohorte diezmada, sensible al mandamiento delhonor.
    Las fieras soltadas de su cárcel rodean laturba lastimosa, agilitándose para el asalto. Las espadasflexibles ondulan voluptuosamente y las zarpas agudas, hincadas en elsuelo, avientan mangas de polvo.
    La muchedumbre de los espectadores, animada de unacrueldad gozosa, rompe en un clamor salvaje. Reproduce el estruendo dela ovación.
    El soberano del orbe domesticado nota los accidentesy pormenores de la fiesta, mirándola a través de unaesmeralda, la piedra mejor calificada para el atavío de lasdivinidades.
    Las fieras se fatigan dilacerando el grupo inerme yrespetan los residuos inanimados y una virgen de gesto profético.
    Una voz la condena al suplicio del fuego y provocael asentimiento unánime. La muchedumbre asume unaresponsabilidad indivisible y se pierde en el delirio de su maldad,hiriendo a la inocencia.
    La hoguera despide una lumbre fatídica y lesdibuja, a los más inquietos, un rostro de cadáver.


Analizar métrica y rima de El vértigo de la decadencia


Comentarios de El vértigo de la decadencia

comments powered by Disqus