Poema Isabel de José Antonio Ramos Sucre

Isabel

de José Antonio Ramos Sucre

ISABEL
    Había recibido del cielo el presente de unabelleza infausta. Sus ojos benignos se abrieron, llenos de espanto, ala maravilla del mundo y una estrella de lumbre matinal, embeleso delos arcángeles aguerridos, se extinguió a esa misma horaen el infinito. Yo velaba al margen de su cuna y concebíapensamientos felices para allanarle el porvenir.
    Yo la admití y la guardé en mis brazoscon el fin de salvar su infancia de los ejemplos de la tierra ydirigí desde entonces su voz ferviente a cantar la agoníadel vía crucis y la resistencia de los mártires.
    Yo me retiraba sobre el vértice de una colinaa vigilar y defender su esparcimiento en un valle recóndito. Ellirio galano de la parábola alternaba con el rosal nacido yflorecido en una misma noche sobre la tumba de Isolda.
    Yo la seguí a una entrevista en la hora delalba, cerca de un río transparente. Se enajenaba al fijarse enel discurso de un anciano, doctor o caballero en el reino celeste, y seperdía en la admiración del signo de la cruz, pintadosúbitamente en el aire. El himno de unas vírgenes lainvitaba con instancia desde un bajel rutilante.
    Dijo mi nombre entre loores y promesas antes detransfigurarse y perderse en el espacio y consiguió de tal modoincorporarme del suelo, en donde me había derribado elsentimiento de su ausencia.


Analizar métrica y rima de Isabel


Comentarios de Isabel

comments powered by Disqus