Poema Milagro VIII El romero de Santiago de Gonzalo de Berceo

Milagro VIII El romero de Santiago

de Gonzalo de Berceo



Sennores e amigos por Dios e caridat,
Oid otro miraclo fermoso por verdat:
Sant Ugo lo escripso en Grunniego abbat
Que cumtió a un monge de su soçiedat.

Un fraire de su casa, Guirat era clamado,
Ante que fuesse monge era non bien senado,
Façie a las de veçes follia e peccado,
Commo omne soltero que non es apremiado.

Vinol a corazon do se sedie un dia
Al apostolo de Espanna de ir en romeria:
Aguisó su façienda, buscó su compannia,
Destaiaron el termino commo fuessen su via.

Quando a essir ovieron, fizo una nemiga:
En logar de vigilia iogó con su amiga,
Non tomó penitençia commo la ley prediga,
Metiose al camino con su mala hortiga.

Pocco avie andado aun de la carrera,
Aves podrie seer la iornada terçera;
Ovo un encontrado cabo una carrera,
Mostrabase por bueno, en verdat non lo era.

El diablo antigo siempre fo traydor,
Es de toda nemiga maestro sabidor,
Semeia a las veçes angel del Criador,
E es diablo fino de mal sosacador.

Trasformóse el falso en angel verdadero,
Parosili delante en medio un sendero:
Bien seas tu venido, dissoli al romero,
Semeiasme cossiella simple commo cordero.

Essiste de tu casa por venir a la mía:
Quando essir quisiste fiçist una follia,
Cuidas sin penitençia complir tal romería,
Non telo gradirá esto Sancta Maria.

Quien sodes vos, sennor? dissoli el romero :
Recudiol: so Iacobo fijo de Zebedeo,
Sepaslo bien, amigo, andas en devaneo,
Semeia que non aves de salvarte deseo.

Dissol Guirald, sennor, pues vos que me mandades?
Complirlo quiero todo quequier que me digades,
Ca Veo lo que fiçe grandes iniquitades,
Non prísi el castigo que diçen los abbades.

Disso el falso Iacob: esti es el iudiçio:
Que te cortes loS miembros que façen el forniçio,
Dessent que te deguelles, farás a Dios serviçio,
Que de tu carne misma li farás sacrifiçio.

Crediolo el astroso locco e desessado:
Sacó su cuchellijo que tenie amollado,
Cortó sus genitales el fol mal venturado:
Dessende degollóse, murió descomulgado.

Quando los companneros que con elli isieron,
Plegaron a Guiraldo e atal lo vidieron,
Fueron en fiera cuita en qual nunca sovieron:
Esto commo avino, asmar non lo pudieron.

Vidien que de ladrones non era degollado,
Ca nol tollieron nada nil avien ren robado:
Non era de ninguno omne desafiado,
Non sabien de qual guisa fuera ocasionado.

Fussieron luego todos, e fueron derramados,
Teniense desta muerte que serien sospechados;
Porque ellos non eran enna cosa culpados,
Que serien por ventura presos e achacados.

El que dió el conseio con sus atenedores,
Los grandes e los chicos, menudos e maiores,
Trabaron de la alma los falsos traydores,
Levabanla al fuego a los malos suores.

Ellos que la levaban non de buena manera,
Víolo Sanctiago cuyo romeo era,
Yssiolis a grant priessa luego a la carrera,
Paróselis delante enna az delantera.

Dessad, disso, maliellos, la preda que levades,
Non vos iaz tan en salvo commo vos lo cuidades,
Tenedla a derecho, fuerza non li fagades,
Creo que non podredes, maguer que lo querades.

Recudioli un diablo, paróseli refaçio:
Iago, quiereste fer de todos nos escarnio?
A la razon derecha quieres venir contrario?
Traes mala cubierta so el escapulario.

Guirald fezo nemiga, matósse con su mano,
Debe seer iudgado por de Iudas ermano,
Es por todas las guissas nuestro parroquiano,
Non quieras contra nos, lago, seer villano.

Dissoli Santiago: don traydor palabrero,
Non vos puet vuestra parla valer un mal dinero:
Trayendo la mi voz commo falsso voçero,
Diste conseio malo, matest al mi romero.

Si tu non le dissiesses que Santiago eras,
Tu non li demostrasses sennal de mis veneras,
Non dannarie su cuerpo con sus mismes tiseras,
Nin iazdrie commo iaçe fuera por las carreras.

Prísi muy grant superbia de la vuestra partida
Tengo que la mi forma es de vos escarnida,
Matastes mi romeo con mentira sabida,
Demas veo agora la alma mal traida.

Seedme a iudiçio de la Virgo Maria:
Io a ella me clamo en esta pleitesia,
Otra guisa de vos io non me quitaria,
Ca veo que traedes muy grant alevosia.

Propusieron sus voçes ante la Gloriosa,
Fo bien de cada parte afincada la cosa,
Entendió las razones la Reyna preçiosa,
Terminó la baraia de manera sabrosa.

El enganno que príso pro li debie tener,
Elli a Santiago cuidó obedeçer,
Ca tenie que por esso podrie salvo seer;
Mas el engannador lo debie padeçer.

Disso: io esto mando e dolo por sentençia:
La alma sobre quien avedes la entençia,
Que torne en el cuerpo, faga su penitençia
Desend qual mereçiere, avrá tal audiençia.

Valió esta senten~ia, fue de Dios otorgada,
Fué la alma mesquina en el cuerpo tornada,
Que pesó al diablo, a toda su mesnada,
A tomar fo la alma a la vieia posada.

Levantose el cuerpo que iaçie trastornado,
Alimpiaba su cara Guirald el degollado,
Estido un ratiello commo qui descordado,
Commo omne que duerme e despierta irado.

La plaga que oviera de la degolladura,
Abes pareçie della la sobresanadura:
Perdió él la dolor, e toda la cochura:
Todos diçien: est omne fue de buena ventura.

Era de lo al todo sano e meiorado,
Fuera de un filiello que tenie travesado;
Mas lo de la natura quanto que fo cortado,
Non li creçió un punto, fincó en su estado.

De todo era sano, todo bien encorado,
Pora verter su agua fincoli el forado,
Requirió su repuesto lo que traie trossado,
Pensó de ir su vía alegre e pagado.

Rendió graçias a Dios e a Sancta Maria,
E al sancto apostolo do va la romeria:
Cueitóse de andar, trobó la compannia:
A vien esti miraclo por solaz cada dia.

Sonó por Compostela esta grant marabilla,
Vinienlo a veer todos los de la villa:
Diçien: esta tal cosa debriemos escribilla,
Los que son por venir plazralis de oilla.

Quando fo en su tierra, la carrera complida,
E udieron la cosa que avie conteçida,
Tenie grandes clamores, era la gent movida
Por veer esti Lazaro dado de muert a vida.

Metió en su façienda esti romeo mientes,
Commo lo quitó Dios de maleitos dientes,
Desemparó el mundo amigos e parientes,
Metiose en Gruniego, vistió pannos punientes.

Don Ugo omne bueno de Gruniego abbat,
Varon religioso de muy grant santidat,
Contaba est miraclo que cuntió en verdat,
Methiolo en escripto, fizo grant onestat.

Guirad finó en orden, vida buena façiendo,
En dichos e en fechos al Criador sirviendo,
En bien perseverando, del mal se repindiendo,
El enemigo malo non se fo dél ridiendo.

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