Poema Milagro XXII El náufrago salvado de Gonzalo de Berceo

Milagro XXII El náufrago salvado

de Gonzalo de Berceo



Sennores, si quisessedes mientre dura el dia,
Destos tales miraclos aun mas vos dizria:
Si vos non vos quessassedes, yo non me quessaria,
Ca commo pozo fondo, tal es Sancta Maria.

Tal es Sancta Maria commo el cabdal rio,
Que todos beben delli, bestias, e el gentio:
Tan grant es cras commo eri, e non es mas vaçio,
En todo tiempo corre, en caliente e en frio.

Siempre acorre ella en todos los logares,
Por valles e por montes, por tierras e por mares:
Qui rogarla sopiesse con limpios paladares,
Non lo podrien torzones prender a los yiares.

Leemos un miraclo de la su santidat
Que cuntió a un bispo, omne de caridat,
Que fo omne catholico de grant autoridat:
Víolo por sus oios, bien sabie la verdat.

Assin commo lo vío, assin lo escribió:
Non menguó dello nada, nada non ennadió:
Dios li de paraiso, ca bien lo mereçió:
Alguna missa disso que tanto nol valió.

Cruzaronse romeros por ir en ultra mar
Saludar el sepulcro, la vera cruz orar ,
Methieronse ennas naves pora Acre passar,
Si el padre del çielo los quisiesse guiar .

Ovieron vientos bonos luego de la entrada,
Oraie muy sabroso, toda la mar pagada,
Avien grant alegria la alegre mesnada:
Con tal tiempo aina avrien la mar passada.

Avien buena partida de la mar travessada
Que la avrien aina al otra part passada;
Mas tóvolis su fado una mala çelada:
Po la grant alegria en tristiçia tornada.

Movíose la tempesta, una oriella brava,
Desarró el maestro que la nave guiaba,
Nin a si nin a otri nul conseio non daba,
Toda su maestria non valie una haba.

Cuntiolis otra cosa, otra grant ocasion,
Rompioselis la nave iuso en el fondon:
Vedien entrar grant agua, rompie cada rencon,
Avie a hir la cosa toda a perdiçion.

Çerca la maior nave traien otra pocaza,
Non se si li diçien galea, o pinaza,
Que si fuessen cuitados de oriella malvaza,
En esa estorçiessen de la mala pelaza.

Fizo el marinero commo leal christiano,
A su sennor el bispo tomólo por la mano
Con otros bonos omnes, de pleito mas lozano,
Methiolos en la barca, príso conseio sano.

Un de los peregrinos cuidó seer artero,
Dió salto de la nave, ca era bien ligero,
Cuidó enna galea entrar por compannero,
Enfogóse en la agua, murió, mas non sennero.

Abes podrie seer media ora complida,
Quisolo Dios sofrir fo la nave somida:
De la turma que era entro remaneçida,
Por mediçina uno non escapó a vida.

El bispo e los otros que con elli issieron,
Issieron a terreno do mas çerca podieron:
Fiçieron muy grant duelo por los que pereçieron,
Pesabanlis porque con ellos non murieron.

Abiendo de los muertos duelo grant e pesar,
Estendieron los oios, cataban a la mar ,
Si verien de los muertos algunos arribar,
Ca el mar nunqua quiere cosa muerta çelar.

Catando si algunos muertos podrien veer,
Por darlis çimiterio, so tierra los meter,
Vidieron palombiellas de so la mar nager,
Quantos fueron los muertos tantas podrien seer.

Vidieron palombiellas essír de so la mar,
Mas blancas que las nieves contral çielo volar:
Credien que eran almas que querie Dios levar
Al sancto paraiso, un glorioso logar.

De derecha envidia se querien desquitar,
Porque fincaron vivos, aiven un grant pesar,
Ca credien bien afirmes, non era de dubdar
Que almas eran dessos los que sumió la mar.

Diçien: ai romeroS! vos fuestes venturados,
Que ia sodes per ignem e per aquam passados:
Nos fincamos en yermo commo desamparados,
Nos velamos, ca vos dormides segurados.

Grado al Padre Sancto e a Sancta Maria,
Ia vestides la palma de vuestra romeria:
Nos somos en tristigia e vos en alegria:
Nos cuidamos fer seso, e fiçiemos follia.

Aviendo grant quebranto del danno que lis vino
Querien prender carrera, entrar en su camino:
Vidieron de la mar essir el un peregrino,
Semeiaba que era romeruelo mesquino.

Quando vino a ellos, que fue en la ribera,
Conoçieronlo todos que el que salió era;
Santiguaronse todos, com, o por qual manera
Fincó en el mar vivo una ora sennera.

Disso el peregrino: oitme, si vivades,
lo vos faré çerteros en esso que dubdades:
Commo escapé vivo, quiero que lo sepades,
Dizredes Deo graçias luego que lo udades.

Quando de la grant nave quisse fuera salir,
Ca pareçie por oio que se querie somir,
Vedia que de muerte non podia guarir:
Valme Sancta Maria, empeçé a decir!

Dissi esta palabra: valme Sancta Maria:
Non podi mas diçir, ca vagar non avia:
Fue luego ella presta por su plaçenteria:
Si non fuesse por ella enfogado seria.

Luego fo ella presta, adusso un buen panno,
Panno era de preçio, nunqua vid su calanno:
Echomelo de suso, disso:non prendrás danno:
Cuenta que te dormiste o que ioguist en vanno.

Nunqua tan rica obra vío omne carnal,
Obra era angelica, ca non material,
Tan folgado iaçia commo so un tendal,
O commo qui se duerme en un verde pradal.

Feliz será la alma e bien aventurada
Que so tan rica sombra fuere asolazada:
Nin frio nin calura, nin viento nin elada
Non li fará enoio que sea embargada.

So esti panno folgan alegres e pagadas
Las virgines gloriosas de don Xpo amadas,
Que cantan a su Madre laudes multiplicadas,
E tienen las coronas preçiosas e onrradas.

La sombra daquel panno trae tal tempradura,
Omne con el ardor trova so él fridura:
Trova el fridoliento temprada calentura:
Dios que rico conseio en ora de ardura!

Tantas son sus merçedes, tantas sus caridades,
Tantas las sus virtudes, tantas las sus bondades,
Que non las contarien obispos nin abades,
Nin las podrien asmar reys nin podestades.

El pesar que ovieron de los que periglaron
Con sabor del miraclo todo lo oblidaron:
Rendieron a Dios graçias, el Te Deum cantaron,
Desend Sadve Regina dulçement la finaron.

CumpÍieron los romeos desend su romeria,
Plegaron al sepulcro con muy grant alegria,
Adoraron la cruz del fijo de Maria:
Nunqua en est sieglo vidieron tan buen dia!

Contaron el miraclo de la Madre gloriosa,
Commo libró al omne de la mar periglosa:
Diçien todos que fuera una estranna cosa:
Fiçieron end escripto, leienda muy sabrosa.

Quantos que udieron esta sancta razon,
Todos a la Gloriosa diçien su bendiçion:
A vien pora servirla meior devoçion,
Ca esperaban della merçet e gualardon.

La fama desti fecho voló sobre los mares,
Non la retovo viento, pobló muchos solares,
Methieronla en libros por diversos logares,
Ond es oi bendicha de muchos paladares.

Quantos que la bendiçen a la Madre gloriosa
Par el Rey de Gloria façen derecha cosa,
Ca por ella issiemos de la carçel penosa
En que todos iaçiemos, foya muy periglosa.

Los que por Eva fuemos en perdiçion caidos,
Por ella recombramos los solares perdidos:
Si por ella non fuesse iazriamos amortidos;
Mas el so sancto fructo nos ovo redemidos.

Por el so sancto fructo que ella conçibió,
Que por salut del mundo passion e muert sufrió,
Issiemos de la foya que Adan nos abrió,
Quando sobre deviedo del mal muesso mordió.

Desend siempre contiende de valer a cuitados,
Gobernar los mesquinos, revocar los errados,
Por tierras e por mares fer miraclos granadas
Tales e muy maiores de los que son contados.

Ella que es de graçia plena e abondada,
Guie nuestra façienda, nuestra vida lazrada,
Guardenos en est mundo de mala sorrostrada,
Ganemos en el otro con los sanctos posada.Amen.

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