Poema Milagro XXIV El milagro de Teófilo de Gonzalo de Berceo

Milagro XXIV El milagro de Teófilo

de Gonzalo de Berceo



Del pleito de Teofilo vos querria fablar,
Tan preçioso miraclo non es de oblidar,
Ca en esso podremos entender e asmar,
Que vale la Gloriosa qui la sabe rogar.

Non querré, si podiero, la razon alongar,
Ca vos avriedes tedio, io podrie peccar,
De la oraçion breve se suele Dios pagar,
A nos essa nos desse el Criador usar.

Era un omne bono de granada façienda,
Avie nomne Teofilo commo diz la leienda,
Omne era pacifico, non amaba contienda,
Bien sabie a sus carnes tenerlas so su rienda.

En el logar do era contenie grant bailia,
De su sennor el bispo tenie la vicaria,
De los de la eglesia avie la maioria,
Fuera que el obispo avie la nomnadia.

Era en si misme de buena contenençia,
Sabie aver con todos paz e grant avenençia,
Omne era temprado de buena conoçençia,
Era muy bien condido de sen e de çiençia.

Vistie a los desnudos, apaçie los famnientos,
Acogie los romeos que vinien fridolientos,
Daba a los errados buenos castigamientos
Que se penetençiassen de todos fallimentos.

Non avie el obispo embargo nin laçerio,
Fuera cantar su missa e rezar so salterio:
Elli lo escusaba de todo ministerio:
Contar las sus bondades serie grant regunçerio.

Amabalo el bispo mucho de grant manera
Porque lo escusaba de toda façendera:
Los pueblos e las gentes avienlo por lumnera,
Que él era de todos cabdiello e carrera.

Quando vino el termino que ovo de finar,
Non podio el bispo el punto traspassar:
Enfermó e murió, fo con Dios a folgar:
Deli Dios paraíso, si se quiere rogar.

Los pueblos de la tierra, toda la clerçia,
Todos diçien: Teofilo aia la bispalia:
Entendemos que iaçe en él la meioria,
El conviene que aia la adelantadia.

Embiaron sos cartas al metropolitano,
Por Dios que de Teofilo non mudasse la mano,
Ca esso tenien todos por conseio mas sano,
Lo al serie yvierno, esto serie verano:

Embiaron por elli los del arzobispado:
Dissieronli: Teofilo, prendí esti bispado,
Ca todo el cabillo en ti es otorgado,
E de todos los pueblos eres tu postulado.

Recudiolis Teofilo con grant simpliçidat:
Sennores, mudat mano, por Dios e caridat,
Ca non so yo tan digno pora tal dignidat,
En fer tal election serie grant çeguedat.

Disso el arzobispo: quiero que vos fabledes:
Esta electçion quiero que la tomedes:
Dissoli don Teofilo: tanto non contendredes
Que a todo mi grado a ello me levedes.

Los de la canongia si lis plógo o non,
Ovieron a façer otra election:
El bispo que pusieron enna ordinaçion,
Methió otro vicario enna ministraçion.

Corrien los pleitos todos al vicario novel,
Servienlo a Teofilo, mas plus servien a él,
Cogió çelo Teofilo, çenpeIló el donçel,
Cambiose en Cain el que fuera Abel.

En casa del obispo non era tan privado
Commo solie seer con el otro passado:
Fo en so voluntat fiera-ment conturbado,
Avielo la envidia de su siesto sacado.

Teniese por mal trecho, e por ocasionado,
De grandes e de chicos vediese desdennado,
Cegó con grant despecho e fo mal trastornado,
Asmó fiera locura, ierro grant desguisado.

Do moraba Teofilo en essa bispalia,
Avie y un iudio en essa iuderia:
Sabíe él cosa mala, toda alevosia,
Ca con la uest antigua avie su cofradria.

Era el trufan falsso pleno de malos vicios,
Sabie encantamientos e otros artifiçios,
Façie el malo çercos e otros artifiçios,
Belçebud lo guiaba en todos sus ofiçios.

En dar conseios malos era muy sabidor,
Mataba muchas almas el falsso traydor:
Commo era vassaIlo de muy mal sennor,
Si él mal lo mandaba, él façielo peor.

Cuidabanse los omnes que con seso quebraba,
Non entendien que todo Satanas lo guiaba;
Quando por aventura en algo açertaba,
Por poco la gent loca que non lo adoraba.

Avielo el diablo puesto en grant logar,
Todos a él vinien conseio demandar
Lo que lis él diçia façieielo probar,
Sabie de mala guisa los omnes engannar.

Tenienlo por propheta todos chicos e grandes,
Todos corrien a elli commo puercos a landes,
Los que enfermos eran levabanlos en andes,
Todos diçien: faremos quequiere que tu mandes.

Teofilo mesquino de Dios desamparado
Vençiolo so lucura e mueda del peccado,
Fo demandar conseio al trufan diablado
Commo podrie tornar al antiguo estado.

Dissoli el iudio: si creerme quisieres,
Rehez puedes tornar en esso que tu quieres;
Non aias nulla dubda si tu firme sovieres,
Todo es recabdado si non te repindieres.

Recudioli Teofilo commo embellinnado,
Por esso vin a ti por seguir tu mandado:
Dissoli el iudio: sei asegurado,
Cuenta que tu pleito todo es recabdado.

Ve folgar a tu lecho, torna a tu posada,
Cras al suenno primero, la gente aquedada,
Furtate de tus omnes, de toda tu mesnada,
Ven a tastar a la puerta e non fagas al nada.

Fo con esto Teofilo alegre e pagado,
Tovo todo so pleito que era bien parado,
Tomó a su posada dura-ment engannado:
Mucho mas li valiera si se fuesse quedado.

Luego la otra nochi, la gente aquedada,
Furtose de sus omnes, issio de su posada,
Fo tastar a la puerta ca sabie la entrada:
El trufan sovo presto, abrioli sin soldada.

Prísolo por la mano la nochi bien mediada,
Sacólo de la villa a una cruçeiada,
Dissol: non te sanctigues, nin temas de nada,
Ca toda tu façienda será cras meiorada.

Víoa poca de ora venir muy grandes gentes
Con çiriales en manos e con çirios ardientes,
Con su rey en medio, feos, ca non luçientes:
la querria don Teofilo seer con sus parientes.

Prísolo por la mano el trufan traydor,
Levólo a la tienda do sedie el sennor,
Reçibiolo el rey asaz a grant onor,
Si fiçieron los prinçipes quel sedien derredor.

Dissoli luego el rey: don fulan que buscades?
Que present me traedes? quiero que lo digades:
O que omne es esti que vos me presentades?
Saberlo quiero luego, esto bien lo creades.

Dissoli el iudio: sennor rey coronado,
Esti solie seer vicario del bispado,
Querienlo todos mucho, era omne onrrado,
Tollieronlo agora, ond es menoscabado.

Por esso es venido a tos pies caer,
Que li fagas cobrar lo que solie aver,
El fagate serviçio a todo so poder,
Avrás en él vassallo bueno, a mi creer.

Dissoli el diablo: non serie buen derecho
A vassallo ageno io buscar tal provecho:
Mas deniegue a Xpo que nos faz muy despecho,
Façerli e que torne en todo so bien fecho.

Deniegue al so Xpo e a Sancta Maria
Fagame carta firme a mi plaçenteria,
Ponga y su seiello a la postremeria,
Tornará en su grado con muy grant meioria.

So perdido con Dios e con Sancta Maria,
Perdido con los sanctos por mi alevosia,
Corté todas las çimas do los piedes tenia,
Si naçido non fuesse, mucho meior avria.

En día de iudiçio yo falsso traydor
Con qual cara verné ante el nuestro Sennor?
De mi fablarán todos, mesquino peccador:
Non verná a la iunta de mi otro peor.

Vídi en ora mala aquella vicaria,
Escuché a un diablo, busqué mi negro dia,
Mathóme el trufan el de la iuderia
Que mathó otros muchos con mala maestria.

Io non avie mengua nin andaba mendigo,
Todos me façien onrra e plaçieles conmigo;
Mas fui demandar meior de pan de trigo:
Io busque mi cuchiello, fui mi enemigo.

Avía que vistir, avía que calzar,
Avia pora mi, avia pora dar,
Fui pora mercado dia negro buscar,
Debriame io misme con mis manos matar .

Bien se que desta fiebre non podré terminar,
Non a menge nin físico que me pueda prestar,
Si non Sancta Maria estrella de la mar:
Mas qui será osado que la vaia rogar?

Io mesquino fediondo que fiedo mas que can,
Can que iaçe podrido, non el que come pan,
Non me querrá oir, esto selo de plan,
Ca fuy contra ella torpe e muy villan.

Qui a los sanctos querrá meter por rogadores?
Commo del mi mal pleito todos son sabidores,
Sannosos me son martires, todos los confessores,
Mucho mas los apostolos que son mucho maiores.

Non quiero por los piedes la cabeza desar,
A la Madre gloriosa me quiero acostar,
Cadré a los sos piedes delante so altar,
Atendiendo su graçia alli quiero finar.

Alli terné ieiunos, faré aflictiones,
Ploraré de los oios, rezaré oraçiones,
Martiriaré las carnes çevo de vervenzones,
Ca metrá en mi mientes en algunas sazones.

Maguer la denegué commo loco sendio,
Que fui engannado por un falso iudio,
Firme-mientre lo creo, enna su merçet fio,
Que della naçió Xpo que fue Salvador mio.

Que vaia al su tiemplo cras de buena mannana,
Venir má lo que veno a la egiptiana
Que príso grant porfazo commo mala villana
Fasta que la Gloriosa li fo entremediana.

Aunque me lo sufra Dios por la su piadat,
Que pueda entrar entro veer la magestat,
Verná raio o fuego o otra tempestat,
Fará danno a muchos por la mi malveztat.

Aunque todo esto me quiera Dios sofrir,
Que me dexe en paz mi rencura deçir,
En qual razon empieze non puedo comedir,

Desemparó su casa e quanto que avia,
Non disso a ninguno lo que façer queria,
Fue pora la eglesia del logar do seya,
Plorando de los oios quanto mas se podia.

Echoseli a piedes a la Sancta Reyna
Que es de peccadores conseio e madrina:
Sennora, disso, valas a la alma mesquina,
A la tu merçet vengo buscarli medicina.

Sennora, so perdudo, e so desamparado,
Fiz mal encartamiento, e so mal engannado,
Di, non se por qual guisa, la alma al peccado:
Agora lo entendo que fiz mal mercado.

Sennora benedicta, reyna coronada,
Que siempre façes preeçes por la gent errada,
Non vaya repoyado io de la tu posada;
Si non, dízran algunos que ia non puedes nada.

Sennora, tu que eres puerta de paraisso,
En qui el Rey de gloria tantas bondades miso,
Torna en mi, sennora, el to preçioso viso,
Ca so sobeia guisa del mercado repiso.

Torna contra mi, Madre, la tu cara preçiosa,
Façeslo con derecho si me eres sannosa:
Non vaia mas a mal que es ida la cosa:
Torna sobre Teofilo reyna gloriosa.

Quarenta dias sóvo en esta contençíon,
Sufria dias e noches fiera tríbulaçion,
De al non li membraba si de esto solo non,
Clamaba a la Gloriosa de firme corazon.

Plógol al Rey del çielo al quarenteno día,
Contendiendo Teofílo en su tesureria:
Apareçiol de noche Sancta Virgo Maria,
Dissoli fuertes víerbos com qui con fellonia.

Dissoli: en que andas omne de auçe dura?
Sobre yelo escribes, contiendes en locura,
Harta so de tu pleito, dasme grant amargura,
Eres muy porfidioso, enoias sin mesura.

Façes petiçiones locas e sin color,
A nos as denegados, busquest otro sennor:
Don renegado malo de Iudas muy peor,
Non se por ti qui quiera rogar al Criador.

Io verguenza avria al mi fijo rogar,
Non seria osada la razon empezar:
Al que tu deneguesti e busquesti pesar
Non nos querrá oir nin a ti perdonar.

Madre, disso Teofilo, por Dios e caridat
Non cates al mi merito, cata a tu bondat:
De quanto que tu diçes, todo diçes verdat,
Ca so suçio e falso, pleno de malveztat.

Repiso so, sennora, valame penitençia,
Essa salva las almas, tal es nuestra creençia,
Essa salvó a Peidro que fizo grant fallençia,
E lavó a Longino de muy grant violençia.

La sancta Magdalena de Lazaro ermana,
Peccadriz sin mesura, ca fue muger liviana,
Esso misme te digo de la egipçiana,
Essa sanó a ambas la que todo mal sana.

Davit a colpe fizo tres peccados mortales,
Todos feos e suçios, e todos prinçipales,
Fizo su penitençia con gemitos corales,
Perdonoli el padre de los penitençiales.

Pueblos de Ninive que eran condenados,
Fizieron penitençia plorando sus peccados:
Los fallimentes todos fueronlis perdonados:
Muchos serien destructos que fueron escusados.

Esta razon, sennora, tuia es de veer,
Façiendo penitençia, si me debe valer ,
Madre, si tu quissiesses e fuesse tu plaçer,
En mi esti iudiçio non debie pereçer.

Calló elli con tanto, fabló Sancta Maria,
Disso: traes, Teofilo, revuelta pleitesia:
Bien lievé la mi fonta, bien la perdonarla;
Mas a lo de mi fijo bien non treveria.

Maguer que me neguesti, feçiste suçio fecho,
Quierote conseiar de conseio derecho,
Torna en el mi fijo ca te tiene despecho,
Ca se tiene de ti que fue muy mal trecho.

Ruegalo bien de firme con muy grant femençia,
Deniega al diablo, confirma tu creençia,
Mucho es piadoso e de grant conoçençia,
El mata, él vivifica, ca es de tal potençia.

Madre, disso Teofilo, siempre seas laudada,
Pascua fue e grant dia quanto tu fuisti nada,
Mucho es la mi alma con esto confortada,
Trae la tu palabra meleçina probada.

Io non lo osaria al tu fijo rogar,
Por mi ventura mala busqueli grant pesar,
Pero fio en elli commo debo fiar,
E quiero mi creençia a ti la demostrar .

Creo que un Dios es, e que es Trinidat,
Trinidat en personas, una la deidat,
Non a ennas personas nulla diversidat,
Padre Fijo e Spiritu unos son de verdat.

Creo de Iesu Xpo enna Encarnaçion,
Que naçió de ti, Madre, por nuestra redençion,
Predicó el Evangelio, dessent príso pasion,
En el dia terçero fizo resurection,

Creo bien firme-mientre la su Asçension,
Que envió la graçia, la de consolaçion:
Creo la postremeria, la regeneraçion,
Quando buenos e malos prendrán el galardon.

Madre, todo lo creo: so ende bien çertano,
Quanto que Xpo manda creer a xpiano;
Mas so en grant verguenza, en miedo sebeiano,
Ca fuy, mi sennora, contra él muy villano.

A mal omne e suçio e mal testimoniado,
Non me querrá oír, ca non es aguisado:
Madre, tanto lo temo iría repoiado,
Fincaria nuestro pleito mucho empeorado.

Si bien a de seer o me quieres prestar
Tu as en este pleito, madre, a trabaiar:
Otro procurador non me mandes buscar,
Ca porque lo buscasse non lo podrie trovar.

Tu eres pora todo, grado al Criador
Por rogar al tu fijo, tu padre, tu sennor;
Quequiere que tu mandes e ovieres sabor,
Todo lo fará él de muy buen amor.

Lo que nunqua façist en otro peccador,
Non sea en Teofilo, por el nuestro Sennor:
Torname en la graçia de la tu sancta flor,
La flor que tu pariste sin tacha, sin dolor.

Sennora benedicta, reyna prinçipal,
Aun en tu osanza quierote deçir al:
Si non cobro la carta que fiçi por mi mal,
Contaré que non so quito del mal dogal.

Disso Sancta María: don suçio, don maliello,
La carta que feçisti con el tu mal caubdiello,
E desent la seellest con el tu propio seiello,
En el infierno iaçe en chico reconçiello.

Non querría el mi fijo por la tu pletesia
Desçender al infierno, prender tal romería,
Ca es logar fediondo, fedionda confradria:
Solo en someterllo serie grant osadia.

Sennora benedicta entre todas mugieres,
Bien lo querrá tu fijo lo que tu bien quisieres:
Todo te lo dará lo que tu bien pidieres,
A mi verná la carta si tu sabor ovieres.

Doquiere que la tenga el diablo metida,
Solo que él lo quiera luego será rendida:
Sennora que de todos eres salut e vida,
Non puedo mas rogarte, non se mas que te pida.

Dissol Sancta María buen confuerto probado:
Finca en paz, Teofilo, veote bien lazrado:
Ire io, si pudiero recabdar el mandado:
Dios lo mande que sea ayna recabdado.

La Madre benedicta esta razon tractada
Tollioseli delante, non pudio veer nada;
Pero la voluntat teniala confortada,
Ca es el solaz suyo meleçina probada.

Si ante fue Teofilo de grant devoçion,
Mucho fue despues de maior compunçion:
Tres días e tres noches sóvo en oraçion,
Nin comió nin bebió, nin exio de lection.

Semeiaban sus oios dos fuentes perennales,
Feria con su cabeza en los duros cantales,
Sus punnos en sus pechos daban colpes atales,
Diçia: valasme, Madre, commo a otros vales!

Valasme, Madre Sancta, oy los mis clamores,
Que façes cosas tales e otras mas maiores:
Tu sabes la mi cuita, entiendes mis dolores,
Non me oblides, Madre, solaz de peccadores.

Mucho lazró Teofilo en este triduano,
Iaçiendo en la tierra, orando muy cutiano:
Nunqua en tantos dias lazró nul xpiano,
En cabo su laçerio non li cayó en vano.

La Reyna de gloria Madre Sancta Maria
Visitólo de cabo en el terçero dia:
Adusoli saludes nuevas de alegria,
Quales querria tod omne que iaz en fermeria.

Sepas, disso: Teofilo, que las tus oraçiones,
Los tus gemitos grandes, las tus aflictiones,
Levadas son al çielo con grandes proçessiones,
Levaronlas los angeles, cantando dulçes sones.

Es de la tu façienda el mi fijo pagado,
El tuerto que fiçisti aslo bien emendado:
Si bien perseverares commo as empezado,
Tu pleito es bien puesto e muy bien recabdado.

Io fablé en tu pleito de toda voluntat,
Finqué los mis enoios ante la magestat,
A te Dios perdonado, fecha grant caridat,
Conviene tu que seas firme en tu bondat.

Madre, disso Teofilo, de Dios nuestro sennor
Por ti me viene esto, bien so ent sabidor:
Quitas de mal iudiçio un alma peccador,
Que iazria en infierno con Iudas el traydor.

Pero con todo esto que tu as recabdado,
Aun non me seguro, nin seo bien pagado,
Hasta vea la carta e cobre el dictado,
La que fiz quando óvi al tu fijo negado.

Madre, si yo oviesse la cartiella cobrada,
E dentro en un fuego la oviesse quemada,
Siquiere luego muriesse, yo non daria nada,
Ca mal está mi alma, sennora, enredada.

Madre, bien se que eres dest pleito enoiada:
Mas si tu me falleçes non me tengo a nada:
Sennora, tu que esta cosa as empezada,
Fazme render la carta, será bien recabdada.

Non fincará por eso, disso la Gloriosa,
Non finque por tan poco empezada la cosa
Tollioseli delante la Reyna preçiosa,
Fue buscar esta carta de guisa presurosa.

Alegróse Teofilo que iaçie quebrantado,
Non era maravella, ca iaçie muy lazrado:
Tornó en su estudio el que avie usado:
Nunqua fue en est sieglo confesor mas penado.

Tornó en su estudio en fer su penitençia,
En comer, en beber tener grant abstinençia,
Tenie enna Gloriosa toda la su creençia,
Que li darie por ella Dios la su bien querençia.

En la noche terçera iaçie él adormido,
Ca sufrie grant martirio, avie poco sentido:
Vino la Gloriosa con recabdo complido,
Con su carta en mano queda e sin roydo.

La esposa de Xpo ponçella e parida .
Echoiela de suso, dioli una ferida:
Recudió don Teofilo, tornó la muert a vida,
Trovó en su regazo la carta mal metida.

Con esto fue Teofilo alegre e lozano
Que veye la cartiella tornada en su mano:
Alli tóvo que era de la fiebre bien sano:
Apretó bien la carta, cumplió su triduano.

El confesor Teofilo ovo grant alegria
Quando tovo la carta en su podestadia:
Rendió graçias a Xpo e a Sancta Maria,
Ca ella adovára toda su pleitesya.

Diçie: sennora buena, siempre seas laudada:
Siempre seas bendicha, siempre glorificada,
Pora los peccadores eres buena probada,
Qual nunqua naçió otra tan dulz nin tan uviada.

Siempre seas bendicha, el tu fructo laudado,
Sancto es el tu nomne, mas el suyo medrado:
Tu me saquesti, Madre, del pozo diablado,
Do siempre sine fine iazria enfogado.

Sennora benedicta, Madre Sancta Maria,
Quanto te lo gradesco, deçir non lo podria:
Madre, tu me da seso, saber e connoçia,
Por ond laudarte pueda, ca mucho lo querria.

Reyna poderosa de los fechos onrrados
Que siempre te trabaias en salvar los errados,
Tu me gana, sennora, perdon de los peccados,
Que laude digna-mientre los tus bienes granados.

Madre del Rey de Gloria, por la tu piadat
Alimpia los mis labros e la mi volutat,
Que pueda digna-mientre laudar la tu bondat,
Ca as sobre mi fecha sobra grant caridat.

Otro dia mannana que cuntió esta cosa,
Que adusso la carta la Madre gloriosa,
Era dia domingo, una feria sabrosa,
En qui la gent xpiana toda anda gradosa.

Vino el pueblo todo a la misa oir,
Prender pan beneito, el agua reçebir,
Queriela el obispo de la villa deçir,
Querie el omne bono so ofiçio complir.

El confesor Teofilo un lazrado xpiano
Fue pora la eglesia con su carta en mano,
Pósose a los pies del buen missacantano,
Conffesó su proceso tardio e temprano.

Fizo su conffession pura e verdadera
Commo fizo su vida de la edat primera:
Desend commo un dia lo sacó de carrera
Que lo fizo çargar de estranpa mannera.

Commo fue al iudio un trufan renegado,
Commo li dió conseio suçio e desguisado,
Commo con el diablo ovo pleito taiado,
E commo fue por carta el pleito confirmado.

Commo por la Gloriosa cobró aquel dictado
El que con su seyello oviera seellado:
Non dessó de deçir menudo nin granado
Que non lo disso todo, porque avie pasado.

Demostroli la carta que en punno tenia,
En que toda la fuerza del mal pleito iaçia:
Sanctigóse el bispo que tal cosa veya:
Tanto era grant cosa que abes lo creya.

Ite missa est dicha, la missa acabada,
Era toda la gent por irse saborgada:
Fizo signo el bispo con su mano sagrada,
Fincó la gent toda commo seye posada.

Oid, dixo, varones, una fiera azanna,
Nunqua en est sieglo la oiestes tamanna,
Veredes el diablo que trae mala manna,
Los que non se le guardan, tan mal que los enganna.

Este nuestro canonigo e nuestro compannero
Moviolo su locura, un falso conseiero:
Fue buscar al diablo sabidor e artero
Por cobrar un offiçio que toviera primero.

Sópolo engannar el falso traydor:
Dissoli que negasse a Xpo su sennor,
E a Sancta Maria que fue buena seror,
E tornarlo yo luego en toda su onor.

Otorgoielo esti mesquino peccador,
Fizo con él su carta, esto fue lo peor,
Con su seyello misme robró essa labor:
De tal amigo guardenos Dios nuestro sennor.

Dios que siempre desea salut de peccadores,
Que por salvar a nos sufrió grandes dolores,
Non quisso que granassen esas tales labores,
Ca eran barbechadas de malos labradores.

Si la Virgo gloriosa nol aviesse valido,
Era el açedoso fiera-mientre torçido;
Mas la su sancta graçia alo ya acorrido,
A cobrada la carta, si non fuera perdido.

Io la tengo en punno, podedesla veer,
Esto non iaçe en dubda, debedeslo creer,
Onde debemos todos a Dios graçias render,
E a la Sancta Virgo que li dennó valer.

Rendieron todos graçias mugieres e varones,
Fiçieron grandes laudes e grandes proçessiones,
Plorando de los oios, diçiendo oraçiones
A la Madre Gloriosa buena toda sazones.

Te Deum laudamus fue altament cantado,
Tibi laus, tibi gloria fue bien reyterado:
Diçien Salve Regina, cantabanla de grado,
Otros cantos dulçes de son e de dictado.

Desent mandó el bispo façer muy grant foguera,
Veyendolo el pueblo que en la eglesia era,
Echó aquesta carta dentro en la calera:
Ardió, tornó çenisa pargamino a çera.

Desque el pueblo ovo tenido su clamor,
La carta fo quemada, graçias al Criador:
Reçibió corpus Domini el sancto conffesor,
Veyendolo el pueblo que seye derredor.

Adieso que Teofilo un cuerpo martiriado
Reçibió corpus Domini e fue bien conffesado,
Fue a oio del pueblo de c]aridat çercado,
Un resplandor tan fiero que non serie asmado.

Fue el pueblo çertero que era omne sancto,
E era grant merito por qui façia Dios tanto,
E Dios que lo cubria de tan preçioso manto,
E prendie el diablo en ello grant quebranto.

Reluçie la su cara, tales rayos echaba,
Com la de Moyses quando ]a ley portaba,
O commo San Andres quando en ]a cruz éstaba:
El Criador en esto pocca onrra nol daba.

Quando esto veyeron los pueblos e las gentes,
Que ixien de su cara tales rayos luçientes,
Cantaron otras laudes, otros cantos reçientes:
En laudar la Gloriosa todos eran ardientes.

Aturó bien Teofilo en su contemplaçion.
Nol movió vana gloria nin cogió elaçion,
Tornó a la eglesia do vío la vision,
Nunqua fue mas devoto en ninguna sazon.

Entendió el bon omne, Dios lo fizo çertero,
Que li vinie bien çerca el dia postremero:
Partió quanto avia, non li fincó dinero,
Diolo todo a pobres, fizo buen semençero.

Pidió culpa a todos los de la veçindat,
Perdonaronle todos de buena voluntat:
Besó mano al bispo; fizo grand honestat,
Finó al terçer dia, fizol Dios piadat.

Tres dias solos vísco desque fue comulgado,
Desque el cartelario fue çenisa tornado:
Murió enna eglesia do fuera visitado,
Fue en est logar misme el cuerpo soterrado.

Assin finó Teofilo el buen aventurado:
El yerro que fiçiera, Dios sea ent laudado,
Bien lo emendó todo, fizo a Dios pagado,
Valiendol la Gloriosa la que aya buen grado.

Sennores tal miraclo qual avemos oido,
Non debemos por nada echarlo en oblido:
Si non, seremos todos omnes de mal sentido,
Que non avemos seso natural nin complido.

Assi lo diz Sant Paulo el buen predicador
Que fue leal vasallo de Dios nuestro Sennor,
Que todas las leyendas que son del Criador,
Todas salut predigan del omne peccador.

Nos en esto podemos entender e asmar,
Quanto val penitençia a qui la sabe guardar:
Si non fuesse por ella, podedeslo iurar,
Que fuera don Teofilo ido a mal logar.

Si la Madre gloriosa que li dennó valer,
Essa nol entendiesse, non le vernie valer;
Mas qui a mi quisiere escuchar e creer,
Viva en penitençia, puede salvo seer.

Amigos, si quisieredes vuestras almas salvar,
Si vos el mi conseio quisieredes tomar ,
Fech confession vera, non querades tardar,
E prendet penitençia, pensatla de guardar.

Quieralo Ihesu Xpo e la Virgo gloriosa,
Sin la qual non se facé ninguna buena cosa,
Que assi mantengamos esta vida lazrosa,
Que ganemos la otra durable e lumnosa. Amen.

La Madre Gloriosa de los çielos reyna,
La que fue a Teofilo tan prestable mediçina,
Ella nos sea guarda en esta luz mezquina,
Que caer non podamos en la mala ruina. Amen.

Madre, del tu Golzalvo sey remembrador,
Que de los tos miraclos fue dictador:
Tu fes por él, sennora, preçes al Criador,
Ca es tu privilegio valer al peccador.
Tu li gana la graçia de Dios nuestro Sennor.Amen.

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Milagro XXIII
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