Poema Nocturno de Oliverio Girondo

Nocturno

de Oliverio Girondo


Frescor de los vidrios al apoyar la frente en la ventana. Lucestrasnochadas que al apagarse nos dejan todavía más solos.Telaraña que los alambres tejen sobre las azoteas. Trote huecode los jamelgos que pasan y nos emocionan sin razón.
¿A qué nos hace recordar el aullido de los gatos en celo,y cuál será la intención de los papeles que searrastran en los patios vacíos?
Hora en que los muebles viejos aprovechan para sacarse las mentiras, yen que las cañerías tienen gritos estrangulados, como sise asfixiaran dentro de las paredes.
A veces se piensa, al dar vuelta la llave de la electricidad, en elespanto que sentirán las sombras, y quisiéramos avisarlespara que tuvieran tiempo de acurrucarse en los rincones. Y a veces lascruces de los postes telefónicos, sobre las azoteas, tienen algode siniestro y uno quisiera rozarse a las paredes, como un gato o comoun ladrón.
Noches en las que desearíamos que nos pasaran la mano por ellomo, y en las que súbitamente se comprende que no hay ternuracomparable a la de acariciar algo que duerme.

¡Silencio! grillo afónico que nos mete en eloído. ¡Cantar de las canillas mal cerradas! únicogrillo que le conviene a la ciudad.


Analizar métrica y rima de Nocturno