Poema Romance de la reina Mercedes de Rafael de Len

Romance de la reina Mercedes

de Rafael de Len


I
Una dalia cuidaba Sevilla
en el parque de los Mompansi,
ataviada de blanca mantilla
pareca una rosa de t.
De Madrid con chistera y patillas
vino un real mozo muy cortesano
y a Mercedes bes en las mejillas
pues son los nios primos hermanos.
Un idilio de amor empez a sonreir...,
mientras cantan en tono menor
por la orillita del Guadalquivir:

ESTRIBILLO

Mara de las Mercedes,
no te vayas de Sevilla,
que en nardo trocarse puede
el clavel de tus mejillas.
Que quieras o que no quieras
y aunque t no dices nada
se nota por tus ojeras
que ests muy enamorada.
Rosita de Andaluca,
Amor te prendi en sus redes
y puede ser que algn da
amor te cueste la va,
Mara de las Mercedes.
II

Una tarde de la primavera
Merceditas cambi de color
y Alfonsito, que estaba a su vera,
fue y le dijo: "Qu tienes, mi amor?"
Y lo mismo que una lamparita
se fue apagando la soberana,
y las rosas que haba en su carita
se le volvieron de porcelana.
Y Mercedes miri empezando a vivir,
y a la plaza de Oriente, ay dolor!,
para llorarla fue todo Madrid.

ESTRIBILLO

Mara de las Mercedes,
mi rosa ms sevillana,
por qu te vas de mis redes
de la noche a la maana?
De amores son mis heridas
y de amor mi desengao
al verte dejar la vida
a los dieciocho aos.
Adis, princesita hermosa,
que ya besarme no puedes.
Adis, carita de rosa,
adis, mi querida esposa,
Mara de las Mercedes.

ESTRIBILLO (final)

En hombros por los Madriles,
cuatro duques la llevaron
y se contaron por miles
los claveles que la echaron.
Te vas camino del cielo
sin un hijo que te herde.
Espaa viste de duelo
y el rey no tiene consuelo,
ay, Mara de las Mercedes!



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