Poema Soneto II de Jos ngel Buesa

Soneto II

de Jos ngel Buesa


Mi corazn se siente satisfecho
de haberte amado y nunca posedo:
as tu amor se salva del olvido
igual que mi ternura del despecho.

Jams te vi desnuda sobre el lecho,
ni o tu voz murindose en mi odo:
as ese bien fugaz no ha convertido
un ancho amor en un placer estrecho.

Cuando el deleite suma a lo vivido
acrecentado se lo resta el pecho,
pues la ilusin se va por el sentido.

Y, en ese hacer y deshacer lo hecho,
solo un amor se salva del olvido,
y es el amor que queda insatisfecho.



Analizar métrica y rima de Soneto II