Poema Soneto XXII Cien sonetos de amor (1959) Mañana de Pablo Neruda

Soneto XXII Cien sonetos de amor (1959) Mañana

de Pablo Neruda

SONETO XXII

Cuántas veces, amor, te amé sin verte y tal vez sin recuerdo,
sin reconocer tu mirada, sin mirarte, centaura,
en regiones contrarias, en un mediodía quemante:
eras sólo el aroma de los cereales que amo.

Tal vez te vi, te supuse al pasar levantando una copa
en Angol, a la luz de la luna de Junio,
o eras tú la cintura de aquella guitarra
que toqué en las tinieblas y sonó como el mar desmedido.

Te amé sin que yo lo supiera, y busqué tu memoria.
En las casas vacías entré con linterna a robar tu retrato.
Pero yo ya sabía cómo era. De pronto

mientras ibas conmigo te toqué y se detuvo mi vida:
frente a mis ojos estabas, reinándome, y reinas.
Como hoguera en los bosques el fuego es tu reino.


Analizar métrica y rima de Soneto XXII Cien sonetos de amor (1959) Mañana


Comentarios de Soneto XXII Cien sonetos de amor (1959) Mañana

comments powered by Disqus