Poemas de Bartolomé de Argensola

Bartolom-de-Argensola
Nombre: Bartolomé de Argensola
Nacimiento: Barbastro (Huesca) 26 de agosto de 1562
Muerte: Zaragoza 4 de febrero de 1631
Nacionalidad: España
Biografía de Bartolomé de Argensola

Poemas de Bartolomé de Argensola



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  • Romances 4

  • durmiendo, como solía,
    recordé, triste, llorando
    con gran pena que sentía.

    Levantéme, muy sin tiento,
    de la cama en que dormía,
    cercado de pensamiento,
    que valer no me podía.

    Mi passión era tan fuerte
    que de mí yo no sabía,
    comigo estava la muerte
    por tenerme compañía.

    Lo que más me fatigava
    no era porque muría,
    mas era porque dexava
    de servir a quien servía.

    Servía yo una señora
    que más que a mí la quería
    y ella fue la causadora
    de mi mal sin mejoría.

    La medianoche passada,
    ya que era cerca del día,
    salíme de mi posada
    por ver si descansaría.

    Fuy para donde morava
    aquella que más quería
    por quien yo triste penava,
    mas ella no parecía.

    Andando todo turbado
    con las ansias que tenía,
    vi venir a mi cuydado
    dando bozes, y dezía:

    "Si dormís, linda señora,
    recordad, por cortesía,
    pues que fuestes causadora
    de la desventura mía.

    Remediad mi gran tristura,
    satisfazed mi porfía,
    porque si falta ventura
    del todo me perderla."

    Y con mis ojos llorosos
    un triste llanto hazía
    con sospiros congoxosos
    y nadie no parecía.

    En estas cuytas estando,
    como vi que esclarecía,
    a mi casa, sospirando,
    me volví, sin alegría.

    5


  • Romances 3

  • mi coraçon descuydado,
    sus muros y fortaleza
    amores me la han cercado.

    Razón y seso y cordura,
    que tenía a mi mandado,
    hizieron trato con ellos,
    ¡malamente me han burlado!

    Y la fe, que era el alcayde,
    las llaves les ha entregado;
    combatieron por los ojos,
    diéronse luego de grado,

    entraron a escala vista,
    con su vista han escalado,
    subieron dos mil sospiros,
    subió passión y cuydado
    diziendo: "¡Amores, amores!"
    su pendón han levantado.

    Quando quise defenderme
    ya estava todo tomado;
    huve de darme a presión
    de grado, siendo forçado.

    Agora, triste cativo,
    de mí estoy enagenado,
    quando pienso libertarme
    hállome más cativado.

    No tiene ningún concierto
    la ley del enamorado;
    del amor y su poder
    no ay quién pueda ser librado.

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