Poemas de Cristóbal de Castillejo

Cristbal-de-Castillejo
Nombre: Cristóbal de Castillejo
Nacimiento: Ciudad Rodrigo 1490
Muerte: Viena 1550
Nacionalidad: España
Biografía de Cristóbal de Castillejo

Poemas de Cristóbal de Castillejo



Poesías de Cristóbal de Castillejo preferidas de nuestros lectores


  • Represión contra los poestas españoles



  • Pues la sancta Inquisición
    Suele ser tan diligente
    En castigar con razón
    Cualquier secta y opinión
    Levantada nuevamente,
    Resucítese Lucero,
    A corregir en España
    Una tan nueva y extraña,
    Como aquella de Lutero
    En las partes de Alemaña.

    Bien se pueden castigar
    A cuenta de anabaptistas,
    Pues por ley particular
    Se tornan a baptizar
    Y se llaman petrarquistas.
    Han renegado la fee
    De las trovas castellanas,
    Y tras las italianas
    Se pierden, diciendo que
    Son más ricas y loçanas,

    El juicio de lo cual
    Yo lo dexo a quien más sabe;
    Pero juzgar nadie mal
    De su patria natural
    En gentileza no cabe;
    Y aquella cristiana musa
    Del famoso Joan de Mena,
    Sintiendo desto gran pena,
    Por infieles los acusa
    Y de aleves los condena.

    "Recuerde el alma dormida"
    Dice don Jorge Manrique;
    Y muéstrese muy sentida
    De cosa tan atrevida,
    Por que más no se platique.
    Garci-Sánchez respondió:
    "¡Quién me otorgase, señora,
    Vida y seso en esta hora
    Para entrar en campo yo
    Con gente tan pecadora!"

    "Si algún Dios de amor había,
    Dixo luego Cartagena,
    Muestre aquí su valentía
    Contra tan gran osadía,
    Venida de tierra ajena".
    Torres Naharro replica:
    "Por hacer, Amor, tus hechos
    Consientes tales despechos,
    Y que nuestra España rica
    Se prive de sus derechos".

    Dios dé su gloria a Boscán
    Y a Garcilaso poeta,
    Que con no pequeño afán
    Y por estilo galán
    Sostuvieron esta seta,
    Y la dexaron acá
    Ya sembrada entre la gente;
    Por lo cual debidamente
    Les vino lo que dirá
    Este soneto siguiente:


  • Más Ellos


  • Mas ellos, caso que estaban
    Sin favor y tan a solas,
    Contra todos se mostraban,
    Y claramente burlaban
    De las coplas españolas,
    Canciones y villancicos,
    Romances y cosa tal,
    Arte mayor y real,
    Y pies quebrados y chicos,
    Y todo nuestro caudal.

    Y en lugar destas maneras
    De vocablos ya sabidos
    En nuestras trovas caseras,
    Cantan otras forasteras,
    Nuevas a nuestros oídos:
    Sonetos de grande estima,
    Madrigales y canciones
    De diferentes renglones,
    De octava y tercera rima
    Y otras nuevas invenciones.

    Desprecian cualquiera cosa
    De coplas compuestas antes,
    Por baxa de ley, y astrosa
    Usan ya de cierta prosa
    Medida sin consonantes.
    A muchos de los que fueron
    Elegantes y discretos
    Tienen por simples pobretos,
    Por solo que no cayeron
    En la cuenta a los sonetos.

    Daban, en fin, a entender
    Aquellos viejos autores
    No haber sabido hacer
    Buenos metros ni poner
    En estilo los amores;
    Y qu'el metro castellano
    No tenía autoridad
    De decir con majestad
    Lo que se dice en toscano
    Con mayor felicidad.

    Mas esta falta o manquera
    No la dan a nuestra lengua,
    Qu'es bastante y verdadera,
    Sino solo dicen que era
    De buenos ingenios mengua;
    Y a la causa en lo pasado
    Fueron todos carescientes
    Destas trovas excellentes
    Que han descubierto y hallado
    Los modernos y presentes.

    Viendo pues que presumían
    Tanto de su nueva ciencia,
    Dixéronles que querían
    De aquello referían
    Ver algo por experiencia;
    Para prueba de lo cual,
    Por muestra de novel uso,
    Cada cual de ellos compuso
    Una rima en especial,
    Cual se escribe aquí de yuso.