Poemas de Federico García Lorca

Federico-Garca-Lorca
Nombre: Federico García Lorca
Nacimiento: Fuente Vaqueros, Granada 5 de junio de 1898
Muerte: Víznar, Granada 19 de agosto de 1936
Nacionalidad: España
Biografía de Federico García Lorca

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Poesías de Federico García Lorca preferidas de nuestros lectores


  • Andaluzas


  • Canción de jinete
    (1860)

       En la luna negra
    de los bandoleros,
    cantan las espuelas.

       Caballito negro.
    ¿Dónde llevas tu jinete muerto?

       ...Las duras espuelas
    del bandido inmóvil
    que perdió las riendas.

       Caballito frío.
    ¡Qué perfume de flor de cuchillo!

       En la luna negra
    sangraba el costado
    de Sierra Morena.

       Caballito negro.
    ¿Dónde llevas tu jinete muerto?

       La noche espolea
    sus negros ijares
    clavándose estrellas.

       Caballito frío.
    ¡Qué perfume de flor de cuchillo!

       En la luna negra,
    ¡un grito! y el cuerno
    largo de la hoguera.

       Caballito negro.
    ¿Dónde llevas tu jinete muerto?

    Adelina de paseo

       La mar no tiene naranjas,
    ni Sevilla tiene amor.
    Morena, qué luz de fuego.
    Préstame tu quitasol.

       Me pondrá la cara verde,
    zumo de lima y limón.
    tus palabras, pececillos,
    nadarán alrededor.

       La mar no tiene naranjas.
    Ay, amor.
    ¡Ni Sevilla tiene amor!

    Zarzamora con el tronco gris

       Zarzamora con el tronco gris,
    dame un racimo para mí.

       Sangre y espinas. Acércate.
    Si tú me quieres, yo te querré.

       Deja tu fruto de verde y sombra
    sobre mi lengua, zarzamora.

       Qué largo abrazo te daría
    en la penumbra de mis espinas.

       Zarzamora ¿dónde vas?
    A buscar amores que tú no me das.

    Mi niña se fue a la mar

       Mi niña se fue a la mar,
    a contar olas y chinas,
    pero se encontró, de pronto,
    con el río de Sevilla.

       Entre adelfas y campanas
    cinco barcos se mecían,
    con los remos en el agua
    y las velas en la brisa.

       ¿Quién mira dentro la torre
    enjaezada, de Sevilla?
    Cinco voces contestaban
    redondas como sortijas.

       El cielo monta gallardo
    al río, de orilla a orilla.
    En el aire sonrosado,
    cinco anillos se mecían.

    Tarde
    (¿Estaba mi Lucía
    con los pies en el arroyo?)

       Tres álamos inmensos
    y una estrella.

       El silencio mordido
    por las ranas, semeja
    una gasa pintada
    con lunaritos verdes.

       En el río,
    un árbol seco,
    ha florecido en círculos
    concéntricos.

       Y he soñado sobre las aguas
    a la morenita de Granada.

    Canción de jinete

       Córdoba.
    Lejana y sola.

       Jaca negra, luna grande,
    y aceitunas en mi alforja.
    Aunque sepa los caminos
    yo nunca llegaré a Córdoba.

       Por el llano, por el viento,
    jaca negra, luna roja.
    La muerte me está mirando
    desde las torres de Córdoba.

       ¡Ay qué camino tan largo!
    ¡Ay mi jaca valerosa!
    ¡Ay que la muerte me espera,
    antes de llegar a Córdoba!

       Córdoba.
    Lejana y sola.

    ¡Es verdad!

       ¡Ay, qué trabajo me cuesta
    quererte como te quiero!

       Por tu amor me duele el aire,
    el corazón
    y el sombrero.

       ¿Quién me compraría a mí,
    este cintillo que tengo
    y esta tristeza de hilo
    blanco, para hacer pañuelos?

       ¡Ay, qué trabajo me cuesta
    quererte como te quiero!

    Arbolé arbolé

       Arbolé, arbolé
    seco y verdé.

       La niña de bello rostro
    está cogiendo aceituna.
    El viento, galán de torres,
    la prende por la cintura.

       Pasaron cuatro jinetes,
    sobre jacas andaluzas
    con trajes de azul y verde,
    con largas capas oscuras.

       "Vente a Granada, muchacha."
    La niña no los escucha.

       Pasaron tres torerillos
    delgaditos de cintura,
    con trajes color naranja
    y espada de plata antigua.

       "Vente a Sevilla, muchacha."
    La niña no los escucha.

       Cuando la tarde se puso
    morada, con luz difusa,
    pasó un joven que llevaba
    rosas y mirtos de luna.

       "Vente a Granada, muchacha."
    Y la niña no lo escucha.

       La niña del bello rostro
    sigue cogiendo aceituna,
    con el brazo gris del viento
    ceñido por la cintura.

       Arbolé arbolé
    seco y verdé.

    Galán

       Galán
    galancillo.
    En tu casa queman tomillo.

       Ni que vayas, ni que vengas,
    con llave cierro la puerta.

       Con llave de plata fina.
    Atada con una cinta.

       En la cinta hay un letrero:
    "Mi corazón está lejos."

       No des vueltas en mi calle.
    ¡Déjasela toda al aire!

       Galán,
    galancillo.
    En tu casa queman tomillo.


  • Canciones de luna


  • La luna asoma

       Cuando sale la luna
    se pierden las campanas
    y aparecen las sendas
    impenetrables.

       Cuando sale la luna,
    el mar cubre la tierra
    y el corazón se siente
    isla en el infinito.

       Nadie come naranjas
    bajo la luna llena.
    Es preciso comer
    fruta verde y helada.

       Cuando sale la luna
    de cien rostros iguales,
    la moneda de plata
    solloza en el bolsillo.

    Dos lunas de tarde
    1.
    (A Laurita, amiga de mi hermana)

       La luna está muerta, muerta;
    pero resucita en la primavera.

       Cuando en la frente de los chopos
    se rice el viento del sur.

       Cuando den nuestros corazones
    su cosecha de suspiros.

       Cuando se pongan los tejados
    sus sombreritos de yerba.

       La luna está muerta, muerta;
    pero resucita en la primavera.

    2.
    (A Isabelita, mi hermana)

       La tarde canta
    una "berceuse" a las naranjas.

       Mi hermanita canta:
    "La tierra es una naranja".

       La luna llorando dice:
    "Yo quiero ser una naranja".

       No puede ser, hija mía,
    aunque te pongas rosada.
    Ni siquiera limoncito.
    ¡Qué lástima!

    Lunes, miércoles y viernes

       Yo era.

       Yo fui.

       Pero no soy.

       Yo era...

       (¡Oh fauce maravillosa
    la del ciprés y su sombra!
    Ángulo de luna llena.
    Ángulo de luna sola.)

       Yo fui...

       La luna estaba de broma
    diciendo que era una rosa.
    (Con una capa de viento
    mi amor se arrojó a las olas.)

       Pero no soy...

       (Ante una vidriera rota
    coso mi lírica ropa.)

    Murió al amanecer

       Noche de cuatro lunas
    y un solo árbol,
    con una sola sombra
    y un solo pájaro.

       Busco en mi carne las
    huellas de tus labios.
    El manantial besa al viento
    sin tocarlo.

       Llevo el No que me diste,
    en la palma de la mano,
    como un limón de cera
    casi blanco.

       Noche de cuatro lunas
    y un solo árbol.
    En la punta de una aguja
    está mi amor ¡girando!

    Primer aniversario

       La niña va por mi frente.
    ¡Oh, qué antiguo sentimiento!

       ¿De qué me sirve, pregunto,
    la tinta, el papel y el verso?

       Carne tuya me parece,
    rojo lirio, junco fresco.

       Morena de luna llena.
    ¿Qué quieres de mi deseo?

    Segundo aniversario

       La luna clava en el mar
    un largo cuerno de luz.

       Unicornio gris y verde,
    estremecido pero extático.

       El cielo flota sobre el aire
    como una inmensa flor de loto.

       (¡Oh, tú sola paseando
    la última estancia de la noche!)

    Flor
    A Colín Hackforth

       El magnífico sauce
    de la lluvia, caía.

       ¡Oh la luna redonda
    sobre las ramas blancas!