Poema A Tirsa de Salvador Diaz Mirn

A Tirsa

de Salvador Diaz Mirn


Ah! Qu mucho que al Sol que suba
se plagiara en divino esplendor
alma en quieto remanso la ma,
por abril, entre ramos en flor?

No cayera por brusca pendiente,
y sera, como ante quiz,
linfa pura y festiva el torrente
que frentico y trbido va.

Envidiosos me culpan con saa
y me niegan al par honra y fe...
Estupenda y horrible patraa
triunfa, puesto en mi clera el pie!

Y un consuelo has escrito a mis penas;
y la tinta consagra el favor,
si es carmn que ha corrido en tus venas
y por m ha pintado un rubor.

Con qu brotes la planta retoa!
la fortuna es infausta y no cruel,
pues que al msero escancia ponzoa
Y unge al vaso en el borde una miel.

Un misterio me asombra e infatua:
la ternura de un buen corazn,
y que un viento derribe la estatua
y no logre apagar el blandn.

Esperanzas? La suerte me abruma.
A rivales mi prez caus mal,
y en mi afrenta redoro mi gloria
y en la herida reclavo el pual.

Sueo y rimo. La noche adelanta
su prestigio parece de ti.
A lo lejos un pjaro canta
y ay! me dice que lloras por m.

Una estrella fugaz viene al suelo,
deshilando en la sombra un fulgor...
Una lgrima rueda en el cielo...
es de ngel que acude al dolor!

Crcel de Veracruz. Noviembre de 1892.





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