Poema A ella de Salvador Diaz Mirón

A ella

de Salvador Diaz Mirón


Semejas esculpida en el más fino
hielo de cumbre sonrojado al beso
del Sol, y tienes ánimo travieso,
y eres embriagadora como el vino.

Y mientras: no imitaste al peregrino
que cruza un monte de penoso acceso,
y párase a escuchar con embeleso
un pájaro que canta en el camino.

Obrando tú como rapaz avieso,
correspondiste con la trampa del trino,
¡por ver mi pluma y torturarme preso!

No así al viandante que se vuelve a un
pino
y párase a escuchar con embeleso
un pájaro que canta en el camino.

Xalapa 27 de mayo de 1901.



Analizar métrica y rima de A ella