Poema A una plida de Ramn Lpez Velarde

A una plida

de Ramn Lpez Velarde

A UNA PLIDA

Vos una claridad y yo una sombra
E. ROSTAND

Dama de las eternas palideces,
con tu mirar tranquilo me pareces,
irradiando destellos de pureza
el hada del pas de la tristeza.

Eres la imagen del dolor que implora,
y por eso mi pecho que te adora,
al mirar tu expresin contemplativa
te juzga una madona pensativa.

T despertaste mi pasin temprana,
y de mi juventud en la maana
como un ensueo bondadoso fuiste
regando flores en mi senda triste.

njame la caricia de tu mano
y tus ojos que buscan el arcano
benme con tu luz, mientras me abismo
en sueos de inefable misticismo.

Pero ay! que no podr mi idolatra
tener la suerte de llamarte ma,
y seguir tu amor a los reflejos
de una esperanza que me mira lejos.

Mas nunca te dar la despedida,
que en el rudo combate de la vida
me quedar, si tu cario pierdo,
la amorosa penumbra del recuerdo.



Analizar métrica y rima de A una plida