Poema Al corazn de Esteban Echeverra

Al corazn

de Esteban Echeverra


Quis det ut veniat petitio mea; quod expecto,
tribuat mihi Deus?
JOB

Quin diese que se cumpliera mi peticin; y que
Dios me concediera lo que espero?
JOB

Qu corazn es el mo?
Oh Dios que riges los mundos!
con la ley de tu albedro,
cuyos designios profundos
no me es dado penetrar!
Qu misterio, arcano, abismo
es ste que ni yo mismo
me atrevo; oh Dios! a sondar?

Cundo su volcn se apaga?
Cundo su hondura se llena?
Cundo la tormenta aciaga
de sus pasiones serena
podr ver y no sufrir?
Cmo es que nada le sacia,
si ha perdido la eficacia
para gozar y sentir?

Cmo al cmulo de males
que con porfa violenta
como furias infernales
le acosan, no se revienta
ni exhala un solo clamor?
Cmo no vierte siquiera
una lgrima ligera
para amortiguar su ardor?

Cmo cabe entre mi pecho,
cuando su vuelo atrevido
halla el universo estrecho,
desprecia lo conseguido,
y sin cesar pide ms?
Cmo sufre, calla, anhela
se roe a s mismo, y vela
sin fatigarse jams?

Vuelvo la vista azorado
como nufrago en el puerto
al borrascoso pasado,
y encuentro todo desierto,
todo triste y funeral;
miro atnito delante,
y ni la luz vacilante
veo de astro divinal.

Qu quiere pues, oh Dios mo!
mi corazn insaciable,
en su loco desvaro;
si en la sirte miserable
todo su caudal perdi?
Qu quiere si ya la tierra
nada en su extensin encierra
semejante a lo que vio?

Acaso en regin luciente
guardas oh Dios poderoso!
algo que el alma presiente,
algn tesoro precioso
que deba en vano desear;
y que la ma ambiciona,
como la excelsa corona
de su incansable afanar?

Parece que el hombre errante,
como triste peregrino,
marcha con pie vacilante,
sin saber por qu camino,
en pos de alguna visin;
de paso echa una mirada,
sin arraigar aqu a nada
su voluble corazn.

Pero infeliz! marcha en vano,
tropieza, cae, se fatiga,
maldice su error insano,
y a veces su sed mitiga
con lgrimas de dolor;
hasta que una mano yerta
viene, lo toca, y despierta
despechado del sopor.

Mas yo continuo luchando
con un genio incontrastable,
con mi corazn, sudando,
al destino irrevocable
obedezco a mi pesar;
y no puedo en mi ansia fiera
ni una lgrima siquiera
para alivio derramar.

Qu es esto? Oh Dios! Por qu ha sido
para m tu ley ms dura?
Por qu hacerme habis querido
blanco de la desventura
formndome un corazn
tan indmito y sediento,
que batallando violento
siempre est con mi razn?

Pero nada me respondes
Dios clemente y soberano:
por qu tu auxilio me escondes
y me dejas en oceano
de dudas siempre fluctuar?
Por qu un rayo de luz pura
no me abre senda segura
para poder descansar?

No te pido oh Dios! riqueza,
felicidad, podero
gloria, deleites, grandeza;-
manjares que dan hasto,
y nunca pueden saciar:
slo quiero olvido eterno,
y algo que pueda el infierno
de mis pasiones calmar.

(Junio, 1835)


CANCIONES

Meloda sonora, e concertada,
suave a letra, anglica a soada.
(CAMOENS)

I



Analizar métrica y rima de Al corazn