Poema Aunque bien s que no me extraas de Rubn Bonifaz Nuo

Aunque bien s que no me extraas

de Rubn Bonifaz Nuo


Aunque bien s que no me extraas,
aunque tengo la razn, me acuerdo:
el cncer termin; te ausentas
por todo lo mal que supe amarte.

Ya fui desventurado cuando
estuviste aqu, y en el momento
donde te vas, me desventuro.
La sola ventaja de estar ciego
es acaso no poder mirarte.

Ya morir sin arrepentimiento
es mi esperanza, y te lo digo
porque al fin te conozco;
que si he pedido muchas cosas,
pude pagar con sobreprecio
las pocas que me fueron dadas.

Mientras ms mal te portas, mucho
ms te voy queriendo, y porque espero
menos, me injurio y te acrecientas.
As tuvo que ser: de tanto
que te procur, me aborreciste;
tan slo pesares te he dejado.

Raspaduras de celos, dudas
que no opacaron la certeza
de cuanto en ti me desolaba.

T, como si nada, te diviertes;
pero entristcete:
si todos sabrn que estoy quemado,
ninguno sabr que por tus llamas.

Vete como de veras; pierde
el nmero atroz de este telfono,
la direccin que no aprendiste,
aquel corazn tan despistado.

Igual sigue siendo todo; nadie
hay como t, por mi fortuna;
pero a nadie como t he llegado.

En el agua escrito y en el viento
qued el amor perpetuo. Sombras.
Y me quemo, y de mejor violencia
ay, mam te alumbro al apagarme.

Ya te conozco, ya obligado
soy a bien quererte y despreciarme.
Pero no, porque me da vergenza;
pero s, porque me estoy muriendo
sin voluntad ni penitencia.

Y por todo: porque no quisiste
permanecer, porque me olvidas,
porque me voy tristeando, gracias
te doy. Y por andar de noche.



Analizar métrica y rima de Aunque bien s que no me extraas