Poema Cancin de Dalmiro a Moratn de Jos Cadalso

Cancin de Dalmiro a Moratn

de Jos Cadalso


El semidis que alzndose a la cumbre
del alto Olimpo, prueba la ambrosa
entre la muchedumbre
de dioses en la mesa del Tonante,
y en copa de diamante
purpreo nctar bebe
al son de la armona
de los astros que en torno el cielo mueve;
si desciende algnda
al mundo, le fastidian los manjares
del huerto, via, monte, campo y mares.

Desde que el campo elseo al tierno Orfeo
oy cantar su amor en tono blando
y el ardiente deseo
de volver a lograr su dulce esposa
cuya lira amorosa
mientras dur cantando
de Ssifo y de Tntalo un momento
par todo el tormento,
ya no se admira cuando
algn mortal al verse en tal delicia
las gracias canta a su deidad propicia.

Quien vio, surcado el mar, minas gigantes,
sangrientas Amazonas, gente extraa
y lmites distantes
de humana audacia no, mas s del mundo,
y el pilago profundo
hiende con ancha nave
volviendo rico a Espaa
en el tranquilo hogar vivir no sabe.
Desprecia la cabaa,
la barca y red que le ocup primero
antes que fuese osado marinero.

El joven que una vez del tracio Marte
de plidos cadveres cercado
tremol el estandarte
y en el carro triunfal fue conducido
en su patria aplaudido
con blico trofeo
y jbilo aclamado
en su patria aplaudido
por volver a la lid arde en deseo.
Ya desdea el arado,
hijos, esposa, padre, mesa y lecho;
slo el guerrero ardor le llena el pecho.

Y el que al divino Moratn oyere
los metros que el timbreo dios le inspira,
y el bro con que hiere
la ctara de Pndaro sagrada,
ya nunca ms le agrada
la humana voz, ni sones
de otra cualquiera lira,
por ms que suenen nclitas canciones
que necio el vulgo admira.
Canta, pues, entre todos el primero,
y calle Ercilla, Herrera, Horacio, Homero.

Cancin dile a mi amigo,
que me falta el aliento,
y que cuando cantar su gloria intento
callo mil veces ms de lo que digo.


Analizar métrica y rima de Cancin de Dalmiro a Moratn