Poema El Anauco de Andrs Bello

El Anauco

de Andrs Bello


Irrite la codicia
por rumbos ignorados
a la sonante Tetis
y bramadores austros;
el pino que habitaba
del Betis fortunado
las mrgenes amenas
vestidas de amaranto,
impunemente admire
los deliciosos campos
del Ganges caudaloso,
de aromas coronado.

T, verde y apacible
ribera del Anauco,
para m ms alegre,
que los bosques idalios
y las vegas hermosas
de la plcida Pafos,
resonars continuo
con mis humildes cantos;
y cuando ya mi sombra
sobre el funesto barco
visite del Erebo
los valles solitarios,
en tus umbras selvas
y retirados antros
errar cual un da,
tal vez abandonando
la silenciosa margen
de los estigios lagos.

La turba dolorida
de los pueblos cercanos
evocar mis manes
con lastimero llanto;
y ante la triste tumba,
de funerales ramos
vestida, y olorosa
con perfumes indianos,
dir llorando Filis:
"Aqu descansa Fabio".

Mil veces venturoso!
Pero, t, desdichado,
por brbaras naciones
lejos del clima patrio
dbilmente vaciles
al peso de los aos.
Devoren tu cadver
los canes sanguinarios
que apacienta Caribdis
en sus rudos peascos;
ni aplaque tus cenizas
con ayes lastimados
la prfida consorte
ceida de otros brazos.



Analizar métrica y rima de El Anauco