Poema El pan nuestro de Csar Vallejo

El pan nuestro

de Csar Vallejo

EL PAN NUESTRO
Para Alejandro Gamboa

Se bebe el desayuno... Hmeda tierra
de cementerio huele a sangre amada.
Ciudad de invierno... La mordaz cruzada
de una carreta que arrastrar parece
una emocin de ayuno encadenada!

Se quisiera tocar todas las puertas,
y preguntar por no s quin; y luego
ver a los pobres, y, llorando quedos,
dar pedacitos de pan fresco a todos.
Y saquear a los ricos sus viedos
con las dos manos santas
que a un golpe de luz
volaron desclavadas de la Cruz!

Pestaa matinal, no os levantis!
El pan nuestro de cada da dnoslo,
Seor...!

Todos mis huesos son ajenos;
yo talvez los rob!
Yo vine a darme lo que acaso estuvo
asignado para otro;
y pienso que, si no hubiera nacido,
otro pobre tomara este caf!
Yo soy un mal ladrn... A dnde ir!

Y en esta hora fra, en que la tierra
trasciende a polvo humano y es tan triste,
quisiera yo tocar todas las puertas,
y suplicar a no s quin, perdn,
y hacerle pedacitos de pan fresco
aqu, en el horno de mi corazn...!


Analizar métrica y rima de El pan nuestro