Poema En la cumbre de Jos de Diego

En la cumbre

de Jos de Diego


I

Estoy en pie en la cumbre: absorta queda,
fija en el precipicio la mirada...
Qu aos negros ofrece esta jornada,
a los treinta malditos de Espronceda!

Cuando este da ante la noche ceda,
quin disipa las sombras de la nada?
La fe quiz, que anuncia otra alborada,
como el pjaro oculto en la arboleda!

Mas quin baja sin miedo al mundo arcano?
Quin no teme al abismo, en la cada,
buscando al sol entre la noche bruna?...

Ah, si posible fuera al ser humano
volver, desde la cumbre de la vida,
a morir nio en su inocente cuna!

II

Si hubiera sido as! Cun bello fuera
volver al seno, que el infante adora!
El vspero fundirse con la aurora,
la ltima aurora con la luz primera!

Tornar el tiempo en su veloz carrera,
desvanecerse el alma creadora,
y al centro, en que la vida se elabora,
irse plegando la girante esfera.

Al infinito espacio misterioso,
donde las leyes del silencio rigen,
llegar con el postrero el primer da.

Y caer lo absoluto en el reposo,
el Universo en su divino origen,
Dios en su propia eternidad sombra...

III

Estoy en pie en la cumbre: atrs, el llano;
debajo, la honda vertical pendiente;
arriba, est la bveda esplendente
donde se interna el ideal humano.

Firme la planta, rgida la mano,
hay que bajar por la spera vertiente,
al suelo vuelta la humillada frente
y puesto en Dios el corazn cristiano.

Cuando el cuerpo en la tierra se derrumba
sube el alma en la atmsfera serena...
Puede venir la muerte no temida.

Yo s que est la fe, tras de la tumba,
y en plena luz, tras de la sombra plena,
la eterna fuente de la eterna vida!



Analizar métrica y rima de En la cumbre