Poema Frente a frente de Manuel Gutirrez Njera

Frente a frente

de Manuel Gutirrez Njera


Oigo el crujir de tu traje,
turba tu paso el silencio,
pasas mis hombros rozando
y yo a tu lado me siento.
Eres la misma: tu talle,
como las palmas, esbelto,
negros y ardientes los ojos,
blondo y rizado el cabello.
Blando acaricia mi rostro
como un suspiro tu aliento;
me hablas como antes me hablabas,
yo te respondo muy quedo,
y algunas veces tus manos
entre mis manos estrecho.
Nada ha cambiado: tus ojos
siempre me miran serenos,
como a un hermano me buscas,
como a una hermana te encuentro.
Nada ha cambiado: la luna
deslizando su reflejo
a travs de las cortinas
de los balcones abiertos;
all el piano en que tocas,
all el velador chinesco,
y all tu sombra, mi vida,
en el cristal del espejo.
Todo lo mismo: te miro,
pero al mirarte no tiemblo,
cuando me hablas te escucho,
cuando me miras no sueo.
Todo lo mismo: pero algo
dentro de mi alma se ha muerto.
Por qu no sufro como antes?
Por qu, mi bien, no te quiero?
*

Estoy muy triste: si vieras,
desde que ya no te quiero
siempre que escucho campanas
digo que tocan a muerto.
T no me amabas, pero algo
daba esperanza a mi pecho,
y cuando yo me dorma
t me besabas durmiendo.
Ya no te miro como antes,
ya por las noches no sueo,
ni te esconden vaporosas
las cortinas de mi lecho.
Antes de noche venas
destrenzando tu cabello,
blanca tu bata flotante,
tiernos tus ojos de cielo;
lmpara opaca en la mano,
negro collar en el cuello,
dulce sonrisa en los labios
y un azahar en el pecho.
Hoy, no me agito si te hablo
ni te contemplo si duermo,
ya no se esconde tu imagen
en las cortinas del techo.
*

Ayer, vi a a un nio en la cuna;
estaba el nio durmiendo,
sus manecitas muy blancas,
muy rizado su cabello.
No s por qu, pero al verle
vino otra vez tu recuerdo,
y al pensar que no me amaste,
sollozando le di un beso.
Luego, por no despertarle,
me alej quedo, muy quedo.
Qu triste que estaba el alma!
Qu triste que estaba el cielo!
Volv a mi casa llorando,
me arroj luego en el lecho;
todo estaba solitario,
Todo muy negro muy negro!
Como una tumba mi alcoba,
la tarde tenue muriendo,
mi corazn con el fro
de los hogares desiertos.
Busqu la flor que me diste
una maana en tu huerto
y con mis manos convulsas
la apret contra mi pecho;
mir luego en torno mo
y la sombra me dio miedo...
Perdname, si, perdname,
no te quiero no te quiero!
Manuel Gutirrez Njera, 1879


Analizar métrica y rima de Frente a frente