Poema Hombre ngel fieramente humano (1950) de Blas de Otero

Hombre ngel fieramente humano (1950)

de Blas de Otero


Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte,
al borde del abismo, estoy clamando
a Dios. Y su silencio, retumbando,
ahoga mi voz en el vaco inerte.

Oh Dios. Si he de morir, quiero tenerte
despierto. Y, noche a noche, no s cundo
oirs mi voz. Oh Dios. Estoy hablando
solo. Araando sombras para verte.

Alzo la mano, y t me la cercenas.
Abro los ojos: me los sajas vivos.
Sed tengo, y sal se vuelven tus arenas.

Esto es ser hombre: horror a manos llenas.
Ser y no ser eternos, fugitivos.
ngel con grandes alas de cadenas!



Analizar métrica y rima de Hombre ngel fieramente humano (1950)