Poema La ventana de Vicente Aleixandre

La ventana

de Vicente Aleixandre


Cunta tristeza en una hoja del otoo,
dudosa siempre en ltimo extremo si presentarse como cuchillo.
Cunta vacilacin en el color de los ojos
antes de quedar fro como una gota amarilla.
Tu tristeza, minutos antes de morirte,
slo comparable con la lentitud de una rosa cuando acaba,
esa sed con espinas que suplica a lo que no puede,
gesto de un cuello, dulce carne que tiembla.
Eras hermosa como la dificultad de respirar en un cuarto cerrado.
Transparente como la repugnancia a un sol ubrrimo,
tibia como ese suelo donde nadie ha pisado,
lenta como el cansancio que rinde al aire quieto.
Tu mano, bajo la cual se vean las cosas,
cristal finsimo que no acarici nunca otra mano,
flor o vidrio que, nunca deshojado,
era verde al reflejo de una luna de hierro.
Tu carne, en que la sangre detenida apenas consenta
una triste burbuja rompiendo entre los dientes,
como la dbil palabra que casi ya es redonda
detenida en la lengua dulcemente de noche.
Tu sangre, en que ese limo donde no entra la luz
es como el beso falso de unos polvos o un talco,
un rostro en que destella tenuemente la muerte,
beso dulce que da una cera enfriada.
Oh t, amoroso poniente que te despides como dos brazos largos
cuando por una ventana ahora abierta a ese fro
una fresca mariposa penetra,
alas, nombre o dolor, pena contra la vida
que se marcha volando con el ltimo rayo.
Oh t, calor, rub o ardiente pluma,
pjaros encendidos que son nuncio de la noche,
plumaje con forma de corazn colorado
que en lo negro se extiende como dos alas grandes.
Barcos lejanos, silbo amoroso, velas que no suenan,
silencio como mano que acaricia lo quieto,
beso inmenso del mundo como una boca sola,
como dos bocas fijas que nunca se separan.
Oh verdad, oh morir una noche de otoo,
cuerpo largo que viaja hacia la luz del fondo,
agua dulce que sostienes un cuerpo concedido,
verde o fro palor que vistes un desnudo!



Analizar métrica y rima de La ventana