Poema Oda al maz de Pablo Neruda

Oda al maz

de Pablo Neruda


Amrica, de un grano
de maz te elevaste
hasta llenar
de tierras espaciosas
el espumoso
ocano.
Fue un grano de maz tu geografa.
El grano
adelant una lanza verde,
la lanza verde se cubri de oro
y engalan la altura
del Per con su pmpano amarillo.

Pero, poeta, deja
la historia en su mortaja
y alaba con tu lira
al grano en sus graneros:
canta al simple maz de las cocinas.

Primero suave barba
agitada en el huerto
sobre los tiernos dientes
de la joven mazorca.
Luego se abri el estuche
y la fecundidad rompi sus velos
de plido papiro
para que se desgrane
la risa del maz sobre la tierra.

A la piedra
en tu viaje, regresabas.
No a la piedra terrible,
al sanguinario
tringulo de la muerte mexicana,
sino a la piedra de moler,
sagrada
piedra de nuestras cocinas.
All leche y materia,
poderosa y nutricia
pulpa de los pasteles
llegaste a ser movida
por milagrosas manos
de mujeres morenas.

Donde caigas, maz,
en la olla ilustre
de las perdices o entre los frjoles
campestres, iluminas
la comida y le acercas
el virginal sabor de tu substancia.

Morderte,
panocha de maz, junto al ocano
de cantara remota y vals profundo.
Hervirte
y que tu aroma
por las sierras azules
se despliegue.

Pero, dnde
no llega
tu tesoro?

En las tierras marinas
y calcreas,
peladas, en las rocas
del litoral chileno,
a la mesa desnuda
del minero
a veces slo llega
la claridad de tu mercadera.

Puebla tu luz, tu harina, tu esperanza
la soledad de Amrica,
y el hambre
considera tus lanzas
legiones enemigas.

Entre tus hojas como
suave guiso
crecieron nuestros graves corazones
de nios provincianos
y comenz la vida
a desgranarnos.


Analizar métrica y rima de Oda al maz