Poema Quejas de Salom Urea

Quejas

de Salom Urea


Te vas, y el alma dejas
sumida en amargura, solitaria,
y mis ardientes quejas,
y la tmida voz de mi plegaria,
indiferente y fro
desoyes ay! para tormento mo.

No basta que cautiva
de fiero padecer entre las redes
agonizante viva?
Ay, que mi angustia comprender no pueda,
que por mi mal ignoras
cun lentas son de mi existir las horas!

S, que jams supiste
cual se revuelve en su prisin estrecha,
desconsolado y triste,
el pobre corazn, que en lid deshecha
con su tormento rudo
morir se siente y permanece mudo.

Y en vano, que indiscretos
mis ojos, sin cesar, bajo el encanto
de tu mirar sujetos,
fijo en los tuyos con empeo tanto,
que el corazn desmaya
cuando esa fuerza dominar ensaya.

Deja que pueda al menos
bandome en su luz beber la vida,
y disfrutar serenos
breves instantes en tu unin querida,
que es para mi amargura
blsamo de pursima dulzura.

Deja que al vivo acento
que de tus labios encendidos brota,
mi corazn sediento,
que en pos va siempre de ilusin ignota,
presienta enajenado
las glorias todas de tu edn soado.

Ah, si escuchar pudieras
cuanto a tu nombre mi ternura dijo!
Si en horas lisonjeras
me fuera dado, con afn prolijo,
contarte sin recelo
todo el delirio de mi amante anhelo!

Mas no, que mi suspiro
comprimo dentro el pecho acongojado.



Analizar métrica y rima de Quejas