Poema Sombras de Salom Urea

Sombras

de Salom Urea


Alzad del polvo inerte,
del polvo arrebatad el arpa ma,
melanclicos genios de mi suerte.
Buscad una armona
triste como el afn que me tortura,
que me cercan doquier sombras de muerte
y rebosa en mi pecho la amargura.

Venid, que el alma siente
morir la fe que al porvenir aguarda;
venid, que se acobarda
fatigado el espritu doliente
mirando alzar con mpetu saudo
su torva faz al desencanto rudo,
y al entusiasmo ardiente
plegar las alas y abatir la frente.

No veis? All a lo lejos
nube de tempestad siniestra avanza
que oscurece a su paso los reflejos
del esplndido sol de la esperanza.

Mirad cul fugitivas
las ilusiones van, del alma orgullo;
no como ayer, altivas,
hasta el ter azul tienden el vuelo,
ni a recibirlas, con piadoso arrullo,
sus prticos de luz entreabre el cielo.

Cul ser su destino?
Proscritas, desoladas, sin encanto,
en el vrtigo van del torbellino,
y al divisarlas, con pavor y espanto
sobre mi pecho la cabeza inclino.

Se estremece el alczar opulento
de bien, de gloria, de grandeza suma,
que fabrica tenaz el pensamiento;
bajo el peso se rinde que le abruma!

Conmuvese entre asombros,
de la suerte a los mpetus terribles,
y se apresta a llorar en sus escombros
el ngel de los sueos imposibles.

Venid, genios, venid, y al blando halago
de vuestros himnos de inmortal tristeza,
para olvidar el porvenir aciago
se aduerma fatigada mi cabeza.

Del arpa abandonada
al viento dad la gemebunda nota,
mientras que ruge la tormenta airada,
y el infortunio azota
la ilusin por el bien acariciada,
y huye la luz de inspiracin fecunda,
y la noche del alma me circunda.

Mas ah! venid en tanto
y adormeced el pensamiento mo
al sonoro comps de vuestro canto.
Meced con vuestro arrullo el alma sola!
Dejad que pase el huracn bravo,
y que pasen del negro desencanto
las horas en empuje turbulento,
como pasa la ola,
como pasa la rfaga del viento.

Dejad que pase, y luego
a la vida volvedme, a la esperanza,
al entusiasmo en fuego:
que es grato, tras la ruda
borrasca de la duda,
despertar a la fe y a la confianza,
y tras la noche de dolor, sombra,
cantar la luz y saludar el da.



Analizar métrica y rima de Sombras