Poema Son diurno de Jos Lezama Lima

Son diurno

de Jos Lezama Lima


Ahora que ya tu calidad es ardiente y dura,
como el rgano que se rodea de un fuego
hmedo y redondo hasta el amanecer
y hasta un ancho volumen de fuego respetado.
Ahora que tu voz no es la importuna caricia
que presume o desordena la fijeza de un esto
reclinado en la hoja breve y difcil
o en un sueo que la memoria feliz
combaba exactamente en sus recuerdos,
en sus ltimas playas desodas.

Dnde est lo que tu mano prevena
y tu respiracin aconsejaba?
Huida en sus desdenes calcinados
son ya otra concha,
otra palabra de difcil sombra.
Una oscuridad suave pervierte
aquella luna prolongada en sesgo
de la gaviota y de la lnea errante.

Ya en tus odos y en sus golpes duros
golpea de nuevo una larga playa
que va a sus recuerdos y a la feliz
cita de Apolo y la memoria mustia.
Una memoria que enconaba el fuego
y respetaba el festn de las hojas al nombrarlas
el discurso del fuego acariciado.



Analizar métrica y rima de Son diurno