Poema Tu nombre sobre el muro de Hrib Campos Cervera

Tu nombre sobre el muro

de Hrib Campos Cervera

nombre sobre el muro Para el nombre y el hombre PaulEluard.
Para el hombre infinito quevivi en l. Para la vida sin trminoque vive
en su nombre. I Cmo hacer para verteacostado en
la tierra, desde hoy y para siempre?Desde qu primavera de flores
infinitasnos estars mirando con tus ojos de luzy tu pechode capital
altura?Ayer noms estaba movindose entre vrtigosde lutos y vejmenes,
todo el aire de Francia;estaba todo lleno de ngeles transparentes,todo
lleno de Pablos luchadores.Estaba all el de Espaa, vestido de
roco,con su plvora amarga, con sus limones verdes;con sus rostros
divididosy sus metales hondamente fundidos en la arcilla.Estaba all el
de Amrica, nuestro Pablo ms alto,todo crucificado de mineral y Chile;y
estabas t, Paul Eluard,el hombre total, francs del universo,el ms
Pablo de todos.Y hablabas y cada uno de tus pequeos pjaroscruzaba el
horizonte y encenda una estrellay la noche del hombre se arrodillaba y
mora,frente al fuego magntico de tu luz
boreal. II Estaban floreciendo los naranjos de
Espaa,flores de antigua sangre;y t, desde la dulce medida de tu
pecho,te arrancaste un duro fusil de miliciano;un fusil infinito de
balas infinitas,que mataba a la muerte.Y otro da, cuando los verdes
pradosgranaban en furiosas cosechas de ensangrentados
cereales;cuando el gas y las bombas y el humo y el uranioquemaban
todo el polen y las hojas y el tallode la definitiva madera de los hijos de
Dios,t, Paul Eluard,con tu mirada-Eluard y con tu voz-Eluard,te
asomaste al estrago.Y cuando los ngeles de la venganzate pidieron tu
cuota;cuando te reclamaron los ojos y las frentesy las gargantas
mudas,y las pobres garras calcinadas,y las ametralladoras y los
gritosde los ajusticiados por tu mano,t sealaste el muro; mil
muros;todos los muros de Pars y de Franciay del mundo.Y all estaba
tu firma: ese da te llamabas:Eluard-la
libert. III Ayer, una criatura, hija clara del
alba,te buscaba, Paul Eluard:te buscaba, para hablarte de amor.Era
un da de flor perenne, de perfumes ciegos,en que nadie debera morir.Te
golpeaba la puerta, sacudiendo los arcos de tu jardinera;probaba con
ingenuas ganzas tus firmes cerradurasy escudriaba las rendijas de tus
paredes,buscndote, preguntando por ti.Alguien le haba pasadouna
pequea esquela con un mensaje tuyo,escrito con minsculas azules y con
pulso de fiebre:si buscas al Amor, buscas a Paul Eluar...Recuerdo,
hace unos aos, cuando desde mi patria,mi Paraguay de sueos, azcar y
agona,veamos volverse tinieblas la maana...Recuerdo cuando el aire
oreaba la sangrerecin desparramada sobre la tierra ardida,de Oradour y
de Ldice...Recuerdo lo que estabas haciendo,porque cuando llevbamos la
cabeza a la almohada,llegaba a nosotros los confundidos ecosde las
crepitaciones de leos y esqueletosestallando entre el fuego...Pero en
la noche ciega,alguien que no dorma levantaba su lmpara,y la luz
cariosa del aceite prohibidoalumbraba las palabras inmensas:Allons,
enfants de la Patrie,le jour de gloire est arriv...Ese pastor nocturno
de la libertad,era la dignidad del hombre y se llamaba:Paul


Analizar métrica y rima de Tu nombre sobre el muro