Poemas de Gabriel Celaya

Gabriel-Celaya
Nombre: Gabriel Celaya
Nacimiento: Hernani, Guipúzcoa, España 18 de marzo de 1911
Muerte: Madrid, España 18 de abril de 1991
Nacionalidad: España
Biografía de Gabriel Celaya

Poemas de Gabriel Celaya



Poesías de Gabriel Celaya preferidas de nuestros lectores


  • La poesía es un arma cargada de futuro


  • Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
    mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
    fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
    como un pulso que golpea las tinieblas,

    cuando se miran de frente
    los vertiginosos ojos claros de la muerte,
    se dicen las verdades:
    las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

    Se dicen los poemas
    que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
    piden ser, piden ritmo,
    piden ley para aquello que sienten excesivo.

    Con la velocidad del instinto,
    con el rayo del prodigio,
    como mágica evidencia, lo real se nos convierte
    en lo idéntico a sí mismo.

    Poesía para el pobre, poesía necesaria
    como el pan de cada día,
    como el aire que exigimos trece veces por minuto,
    para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

    Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
    decir que somos quien somos,
    nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
    Estamos tocando el fondo.

    Maldigo la poesía concebida como un lujo
    cultural por los neutrales
    que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
    Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

    Hago mías las faltas.  Siento en mí a cuantos sufren
    y canto respirando.
    Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
    personales, me ensancho.

    Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
    y calculo por eso con técnica qué puedo.
    Me siento un ingeniero del verso y un obrero
    que trabaja con otros a España en sus aceros.

    Tal es mi poesía: poesía-herramienta
    a la vez que latido de lo unánime y ciego.
    Tal es, arma cargada de futuro expansivo
    con que te apunto al pecho.

    No es una poesía gota a gota pensada.
    No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
    Es algo como el aire que todos respiramos
    y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

    Son palabras que todos repetimos sintiendo
    como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
    Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
    Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.

  • España en marcha


  • Nosotros somos quien somos.
    ¡Basta de Historia y de cuentos!
    ¡Allá los muertos!  Que entierren como Dios mandaa sus muertos.

    Ni vivimos del pasado,
    ni damos cuerda al recuerdo.
    Somos, turbia y fresca, un agua que atropella sus comienzos.

    Somos el ser que se crece.
    Somos un río derecho.
    Somos el golpe temible de un corazón no resuelto.

    Somos bárbaros, sencillos.
    Somos a muerte lo ibero
    que aún nunca logró mostrarse puro, entero y verdadero.

    De cuanto fue nos nutrimos,
    transformándonos crecemos
    y así somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto.

    ¡A la calle! que ya es hora
    de pasearnos a cuerpo
    y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.

    No reniego de mi origen
    pero digo que seremos
    mucho más que lo sabido, los factores de un comienzo.

    Españoles con futuro
    y españoles que, por serlo,
    aunque encarnan lo pasado no pueden darlo por bueno.

    Recuerdo nuestros errores
    con mala saña y buen viento.
    Ira y luz, padre de España, vuelvo a arrancarte del sueño.

    Vuelvo a decirte quién eres.
    Vuelvo a pensarte, suspenso.
    Vuelvo a luchar como importa y a empezar por lo que empiezo.

    No quiero justificarte
    como haría un leguleyo,
    Quisiera ser un poeta y escribir tu primer verso.

    España mía, combate
    que atormentas mis adentros,
    para salvarme y salvarte, con amor te deletreo.