Poemas de Nicomedes Santa Cruz

Nicomedes-Santa-Cruz
Nombre: Nicomedes Santa Cruz
Nacimiento: Lima, Perú 4 de junio de 1925
Muerte: Madrid, España, 5 de febrero de 1992
Nacionalidad: Perú
Biografía de Nicomedes Santa Cruz

Poemas de Nicomedes Santa Cruz



Poesías de Nicomedes Santa Cruz preferidas de nuestros lectores


  • Al señor de los milagros

  • AL SEÑOR DE LOS MILAGROS

    Paso a Nuestro Amo y Señor
    andas, lienzo y candelabros.
    Paso a Nuestro Salvador
    el Señor de los Milagros.

    La calle es un río humano
    por cuyo cauce, la gente
    muy acompasadamente
    camina desde temprano.
    “Avancen, avancen hermanos,
    no estorben al cargador...”
    grita el Capataz Mayor
    que las cuadrillas comanda.
    “Paso, que vienen las andas,
    paso a Nuestro Amo y Señor...”

    Por las calles se desborda
    aquel torrente morado;
    gimen los pies maltratados,
    la Fe permanece sorda.
    La multitud que lo aborda
    da marco al rey de los cuadros:
    Caídas y descalabros
    en aquella mar mulata,
    y cual velero de plata
    andas, lienzo y candelabros.

    Una señora morena
    le ofrece todos sus hijos;
    una ciega de ojos fijos
    pídele Luz Nazarena;
    azota una Magdalena
    su vil cuerpo pecador.
    Al paso del Redentor
    doblan tristes las campanas
    “Avancen, avancen hermanas,
    paso a Nuestro Salvador...”

    Sobre el lienzo de Jesús
    la tarde pinta una sombra.
    Sobre las frentes se nombra
    señal dela Santa Cruz...
    Bajo un cirio santa luz
    A Ti, Señor, me consagro,
    y de tus perfiles magros
    venga a nos tu Redención
    que nunca negó perdón
    el Señor de los Milagros.
    Nicomedes Santa Cruz (1957)

  • El café

  • A Hugo Guerrero Marthineitz.

    Tengo tu mismo color
    Y tu misma procedencia.
    Somos aroma y esencia
    Y amargo es nuestro sabor.
    Tú viajaste a Nueva York
    Con visa en Bab-el-Mandeb,
    Yo mi Trópico crucé
    De Abisinia a las Antillas.
    Soy como ustedes semillas.
    Son un grano de café.

    En los tiempos coloniales
    Tú me viste en la espesura
    Con mi liana a la cintura
    Y mis abóreos timbales.
    Compañero de mis males,
    Yo mismo te trasplanté.
    Surgiste y yo progresé:
    En los mejores hoteles
    Te dijeron ¡qué bien hueles!
    Y yo asentí “¡uí, mesié!”.

    Tú: de porcelana fina,
    Cigarro puro y cognac.
    Yo de smoking, yo de frac,
    Yo recibiendo propina.
    Tú a la Bolsa, yo a la ruina;
    Tú subiste, yo bajé...
    En los muelles te encontré,
    Vi que te echaban al mar
    Y ni lo pude evitar
    Ni a las aguas me arrojé.

    Y conocimos al Peón
    Con su “café carretero”,
    Y hablando con el Obrero
    Recorrimos la nación.
    Se habló de revolución
    Entre sorbos de café:
    Cogí el machete... dudé,
    ¡Tú me infundiste valor
    Y a sangre y fuego y sudor
    Mi libertad conquisté...!

    Después vimos al Poeta:
    Lejano, meditabundo,
    Queriendo arreglar el mundo
    Con una sola cuarteta.
    Yo, convertido en peseta,
    Hasta sus plantas rodé:
    ¡Qué ojos los que iluminé,
    Que trilogía formamos
    Los pobres que limosneamos
    El Poeta y su café...!

    Tengo tu mismo color
    Y tu misma procedencia,
    Somos aroma y esencia
    Y amargo es nuestro sabor...
    ¡Vamos hermanos, valor,
    El café nos pide fe;
    Y Changó y Ochún y Agué
    Piden un grito que vibre
    Por nuestra América Libre,
    Libre como su café!
    Nicomedes Santa Cruz (1961)