Poema Castigo de Pedro Bonifacio Palacios

Castigo

de Pedro Bonifacio Palacios

I

Yo te jur mi amor sobre una tumba,
sobre su mrmol santo!
Sabes t las cenizas que qu muerta
conjur temerario?

Sabes t que los hijos de mi temple
saludan ese mrmol,
con la faz en el polvo y sollozantes
en el polvo besando?

Sabes t las cenizas de qu muerta,
mintiendo has profanado?
No lo quieras oir, que tus oidos
ya no son un santuario!

No lo quieras oir!... Como hay rituales
secretos y sagrados,
hay tan augustos nombres que no todos
son dignos de escucharlos!

II

Yo te di un corazn joven y justo...
por qu te lo habr dado!
Lo colmaste de besos, y una noche
te di por deborarlo!

Y con ojos serenos... El verdugo,
que cumple su mandato,
solicita perdn de las criaturas
que inmolar en el tajo!

T le viste serena, indiferente,
gemir agonizando,
mientras su roja sangre enrojeca
tus mejillas de nardo!

Y tus ojos... mis ojos de otro tiempo
que me teman tanto!...
ni una perla tuvieron, ni una sola:
eres de nieve y mrmol!

III

Acaso el que me roba tus caricias
te habr petrificado?
Acaso la ponzoa del Leteo
te inyect a su contacto?

O pretendes probarme en los crisoles
de los celos amargos?,
y me vas a mostrar cunto me quieres,
despus, entre tus brazos?...

No se pruevan as, con ignominias,
con corazones hidalgos!
No se templa el acero damasquino
metindolo en el fango!

Yo te alc en mis estrofas, sobre todas,
hasta rozar los astros:
tcale a mi venganza de poeta,
dejarte abandonada en el espacio!



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