Poemas de Olga Orozco

Olga-Orozco
Nombre: Olga Orozco
Nacimiento: Toay, La Pampa, Argentina 17 de marzo de 1920
Muerte: Toay, La Pampa, Argentina 15 de agosto de 1999
Nacionalidad: Argentina
Biografía de Olga Orozco

Poemas de Olga Orozco



Poesías de Olga Orozco preferidas de nuestros lectores


  • La caída



  • Estatua del azul, deshabitada,
    bella estatua de sal,
    desconocida fatalidad adonde voy con los ojos abiertos y la memoria aciegas:
    ¿eres tú quien me llama con una gran nostalgia, fuertecomo el amor?
    ¿eres tú quien me aspira de pronto hacia la roncagarganta de los siglos?
    ¿eres acaso tú, incesante comienzo de mi culpa?
    (¡Oh alma!, ¿adónde vas?,
    ¿adónde vas con las tinieblas y la luz como dos alasabiertas para el vuelo?).
    Estatua del azul: yo no puedo volver.
    Me exiliaste de ti para que consumiera tu lado tenebroso.
    Y aún tengo las dos cara con que rodé hasta aquí,igual que una moneda;
    y la piedra que anudaste a mi cuello para que fuese dura lacaída;
    Y la sombra que arrastro
    esta mancha de escarnio que pregona tu condena en el mundo.
    (¡Oh, sangre! ¿adónde vas?
    ¿adónde vas como el doble de Dios y con la espada hundidaen tu costado?).
    Bella estatua de sal: tú no puedes llegar.
    Te desterraste en mí para escarbarme con uñas y condientes,
    para cavar debajo de mi corazón esta tumba del cielo
    donde caes y caes expiación hacia abajo y plegaria hacia adentro.
    Reconoce la herida: mírala en todas partes.
    Es la desgarrada con que habitas en todo cuanto miro,
    el paraíso roto,
    la señal del exilio que te lleva a partir y a volver a nacer eneste mismo oficio de tinieblas.
    la morada de paso para el crimen,
    el pecado de muerte que te convierte en juez, en mártir y enverdugo
    hasta que se desprenda en negro polvo la mascarilla última,
    esa que te recubre con la cara del hombre.

    ¡Oh Dios, mitad de Dios cautiva de Dios mismo!
    ¿Quién llama cuando llamo? ¿Quién?¿Quién pide socorro desde todas partes?
    Hay aquí una escalera,
    una sola escalera sin tinieblas para el día tercero.

  • Ésa es tu pena



  • Ésa es tu pena.
    Tiene la forma de un cristal de nieve que no podría existir sino existieras
    y el perfume del viento que acarició el plumaje de losamaneceres que no vuelven.
    Colócala a la altura de tus ojos
    y mira cómo irradia con un fulgor azul de fondo de leyenda,
    o rojizo, como vitral de insomnio ensangrentado por el adiós delos amantes,
    o dorado, semejante a un letárgico brebaje que sorbieron losángeles.
    Si observas a trasluz verás pasar el mundo rodando en unalágrima.
    Al respirar exhala la preciosa nostalgia que te envuelve,
    un vaho entretejido de perdón y lamentos que te convierte enreina del reverso del cielo.
    Cuando la soplas crece como si devorara la íntima sustancia deuna llama
    y se retrae como ciertas flores si la roza cualquier sombra extranjera.
    No la dejes caer ni la sometas al hambre y al veneno;
    sólo conseguirías la multiplicación, un erial, labastarda maleza en vez de olvido.
    Porque tu pena es única, indeleble y tiñe de imposiblecuanto miras.
    No hallarás otra igual, aunque te internes bajo un sol cruelentre columnas rotas,
    aunque te asuma el mármol a las puertas de un nuevoparaíso prometido.
    No permitas entonces que a solas la disuelva la costumbre,
    no la gastes con nadie.
    Apriétala contra tu corazón igual que a una reliquiasalvada del naufragio:
    sepúltala en tu pecho hasta el final,
    hasta la empuñadura.