Poema En el alma llevaba un pensamiento de Mara Rosala Rita de Castro

En el alma llevaba un pensamiento

de Mara Rosala Rita de Castro




En el alma llevaba un pensamiento,
Una duda, un pesar,
Tan grandes como el ancho firmamento,
Tan hondos como el mar.

De su alma en lo ms rido y profundo
Fresca brot de sbito una rosa,
Como brota una fuente en el desierto,
O un lirio entre las grietas de una roca.



Cuando en las nubes hay tormenta
Suele tambin haberla en su pecho;
Mas nunca hay calma en l, aun cuando
La calma reine en tierra y cielo;
Porque es entonces cuando, torvos,
Cual nunca rien sus pensamientos.



Desbrdanse los ros si engrosan su corriente
Los mltiples arroyos que de los montes bajan,
Y cuando de las penas el caudal abundoso
Se aumenta con los males perennes y las ansias,
Cmo contener, cmo, en el labio la queja?
Cmo no desbordarse la clera en el alma?



Busca y anhela el sosiego...
Mas... quin le sosegar?
Con lo que suea despierto
Dormido vuelve a soar.
Que hoy, como ayer y maana,
Cual hoy en su eterno afn,
De hallar el bien que ambiciona
Cuando solo encuentra el mal-
Siempre a soar condenado
Nunca puede sosegar.
Aturde la confusa gritera
Que se levanta entre la turba inmensa!
Ya no saben qu quieren ni qu piden;
Mas, embriagados de soberbia, buscan
Un dolo o una vctima a quien hieran.



Brutales son sus iras,
Y an quizs ms brutales sus amores;
No provoquis al monstruo de cien brazos,
Como la ciega tempestad terrible,
Ya ardiente os ame o framente os odie.



Cuando sopla el Norte duro
Y arde en el hogar el fuego,
Y ellos pasan por mi puerta
Flacos, desnudos y hambrientos,
El fro hiela mi espritu,
Como debe helar su cuerpo,
Y mi corazn se queda,
Al verles ir sin consuelo,
Cual ellos, opreso y triste,
Desconsolado cual ellos.

Era nio y ya perdiera
La costumbre de llorar;
La miseria seca el alma
Y los ojos adems:
Era nio y pareca
Por sus hechos viejo ya.

Experiencia del mendigo,
Eres precoz como el mal,
Implacable como el odio,
Dura como la verdad.



De la vida entre el mltiple conjunto de los seres,
No, no busquis la imagen de la eterna belleza,
Ni en el contento y harto seno de los placeres,
Ni del dolor acerbo en la dura aspereza.

Ya es tomo impalpable o inmensidad que asombra,
Aspiracin celeste, revelacin callada;
La comprende el espritu y el labio no la nombra,
Y en sus hondos abismos la mente se anonada.



Analizar métrica y rima de En el alma llevaba un pensamiento