Poema Orinoco de Andrs Eloy Blanco

Orinoco

de Andrs Eloy Blanco


La prueba,
oh mi fuerte Orinoco, te filtr toda el agua.
T mismo,
desordenado,
prdigo,
invasor,
subversivo,
venezolano,
t mismo
llevaste las dragas que te roen el fondo,
como tu propio pico de pelcano.

Te profundizaste,
escupiste el freno de las barras,
te recogiste en tu designio definitivo.

Un da
te echaste al hombro tus caimanes
y abandonaste lentamente las sabanas.

T mismo
te empinaste hacia abajo,
esotrico,
con un hondo respeto de la tierra
y diste a tus mil brazos
aptitud atltica
para recibir la crianza del trasatlntico,
para prenderte a las orillas
grandes ciudades que te caen
como tributarios de vida,
para ser el zagun del mar,
traficado por los gritos de la tierra
que se echa a las calles del mundo.

Denso, populoso,
te caen y se te ahogan
duras palabras engranadas
en todos los idiomas del planeta.

Pero, todava,
fuerte Orinoco,
todava eres el Ro Indio,
inconfundible,
en el salto,
en la bandada,
en la garza en un pie, que casi vuela
y en tu ltimo caimn
en cuyo bostezo
se refugi toda tu tradicin
con silenciosa desembocadura.

Oh mi fuerte Orinoco,
vieja calle bolivariana,
por donde pas sin rumor
el hombre que te empuj con el remo que lo empujaba!

Oh mi fuerte Orinoco, erizado de flotas!

La prueba
que te filtr las aguas y del lado de ayer
dej el residuo de sangre y de fiebre
con eficacia final de abono,
la prueba
que te llev a tu mxima estatura interior,
Orinoco,
gran Ro til,
primer ciudadano de Venezuela,
tu prueba
nos pas por tu mismo filtro.

Yo mismo
me vi colar entre mi conciencia
y me sent dragado
hasta la raz de mi carne verdadera.

Aqu estoy, mi ro sereno,
como lago que anda,
mi viejo ro de las siete estrellas,
aqu estoy.

Mi poema de hace setenta aos,
mi viejo poema,
frondoso como tus selvas,
desbordado como t,
fue talado en la prueba,
filtrado,
dragado,
y regresa a ti
en la pureza de una palabra
que cabe en una mano con holgura de sorbo
y que te cae con el sentido caudaloso
de una gota tributaria,
voz de la lengua que trabaja, canta,
el salado sudor de los trabajadores,
ya desde los raudales, te hace marina el agua!




Analizar métrica y rima de Orinoco