Poema VIII de Claudio Rodrguez

VIII

de Claudio Rodrguez


Cmo veo los rboles ahora.
No con hojas caedizas, no con ramas
sujetas a la voz del crecimiento.
Y hasta a la brisa que los quema a rfagas
no la siento como algo de la tierra
ni del cielo tampoco, sino falta
de ese dolor de vida con destino.

Y a los campos, al mar, a las montaas,
muy por encima de su clara forma
los veo. Qu me han hecho en la mirada?
Es que voy a morir? Decidme, cmo
veis a los hombres, a sus obra, almas
inmortales? S, ebrio estoy, sin duda.
La maana no es tal, es una amplia
llanura sin combate, casi eterna,
casi desconocida porque en cada
lugar donde antes era sombra el tiempo,
ahora la luz espera ser creada.

No slo el aire deja ms su aliento:
no posee ni cntico ni nada;
se lo dan, y l empieza a rodearle
con fugaz esplendor de ritmo de ala
e intenta hacer un hueco suficiente
para no seguir fuera. No, no slo
seguir fuera quiz, sino a distancia.
Pues bien: el aire de hoy tiene su cntico.
Si lo oyeseis! Y el sol, el fuego, el agua,
cmo dan posesin a estos mis ojos.
Es que voy a vivir? Tan pronto acaba
la ebriedad? Ay, y cmo veo ahora
los rboles, qu pocos das faltan...


Analizar métrica y rima de VIII