Poemas de Vicente Aleixandre

Vicente-Aleixandre
Nombre: Vicente Aleixandre
Nacimiento: Sevilla, España 26 de abril de 1898
Muerte: Madrid, España 13 de diciembre de 1984
Nacionalidad: España
Biografía de Vicente Aleixandre

Poemas de Vicente Aleixandre



Poesías de Vicente Aleixandre preferidas de nuestros lectores


  • Canción a una muchacha muerta


  • Dime, dime el secreto de tu corazón virgen,
    dime el secreto de tu cuerpo bajo tierra,
    quiero saber por qué ahora eres un agua,
    esas orillas frescas donde unos pies desnudos se bañan con espuma.

    Dime por qué sobre tu pelo suelto,
    sobre tu dulce hierba acariciada,
    cae, resbala, acaricia, se va
    un sol ardiente o reposado que te toca
    como un viento que lleva sólo un pájaro o mano.

    Dime por qué tu corazón como una selva diminuta
    espera bajo tierra los imposibles pájaros,
    esa canción total que por encima de los ojos
    hacen los sueños cuando pasan sin ruido.

    Oh tú, canción que a un cuerpo muerto o vivo,
    que a un ser hermoso que bajo el suelo duerme,
    cantas color de piedra, color de beso o labio,
    cantas como si el nácar durmiera o respirara.

    Esa cintura, ese débil volumen de un pecho triste,
    ese rizo voluble que ignora el viento,
    esos ojos por donde sólo boga el silencio,
    esos dientes que son de marfil resguardado,
    ese aire que no mueve unas hojas no verdes...

    ¡Oh tú, cielo riente, que pasas como nube;
    oh pájaro feliz, que sobre un hombro ríes;
    fuente que, chorro fresco, te enredas con la luna;
    césped blando que pisan unos pies adorados!


  • Corazón negro


  • Corazón negro.
    Enigma o sangre de otras vidas pasadas,
    suprema interrogación que ante los ojos me habla,
    signo que no comprendo a la luz de la luna.
    Sangre negra, corazón dolorido que desde lejos la envías
    a latidos inciertos, bocanadas calientes,
    vaho pesado de estío, río en que no me hundo,
    que sin luz pasa como silencio, sin perfume ni amor.
    Triste historia de un cuerpo que existe como existe un planeta,
    como existe la luna, la abandonada luna,
    hueso que todavía tiene un claror de carne.
    Aquí, aquí en la tierra echado entre unos juncos,
    entre lo verde presente, entre lo siempre fresco,
    veo esa pena o sombra, esa linfa o espectro,
    esa sola sospecha de sangre que no pasa.
    ¡Corazón negro, origen del dolor o la luna,
    corazón que algún día latiste entre unas manos.
    beso que navegaste por unas venas rojas,
    cuerpo que te ceñiste a una tapia vibrante!